Por pura casualidad acaba de llegar a mis manos información sobre Prima-Derm, un laboratorio español de cosmética molecular o genómica, (tomad nota de este concepto porque al paso en que vamos, seguro que en diez años todo se basará en la genética) se adentra en una nueva dimensión en el diagnóstico cutáneo y tratamiento cosmético personalizado.
Como comenté en otro post, gracias a la decodificación del genoma humano a día de hoy ya es posible tener en cuenta un número determinado de variaciones genéticas dentro del 0,1% del ADN (también llamadas Polimorfismos de un sólo Nucleótido del inglés Single Nucleotide Polymorphisms SNP), un tipo de polimorfismos genéticos que determinan de antemano qué riesgos tenemos de padecer alteraciones que pueden provocar, entre otros, y aquí es donde me voy a centrar, en el envejecimiento prematuro de la piel.
Siguiendo con estas premisas, Prima-Derm estudia y localiza el mayor número de variaciones genéticas asociadas al envejecimiento de la piel de cada individuo. (www.onegen01.com)



