Aprovechando que hoy es Santa Lucía (el nombre de Lucía significa “luz”), quiero a dedicarle un post a esta santa conocida entre otras cosas por ser la santa patrona de la vista, de los ciegos, de los niños enfermos, de las modistillas y costureras, de los pobres y hasta de algunas ciudades. Pero eso no es todo, también es patrona de los campesinos, electricistas, chóferes, afiladores, cortadores y escritores. ¿No está nada mal. No?
La leyenda de Santa Lucía cuenta que nació en Siracusa, Sicilia, alrededor del año 283. Se dice que su madre Eutychia, sufría de hemorragias, por lo que su hija Lucía la llevó a ver el cadáver de la virgen-mártir Santa Ágata, la patrona de las hemorragias, donde recibió un alivio. Lucía, que había sido prometida a un joven romano, usó esta oportunidad para tratar de convencer a su madre que no debía casarse porque había dedicado su virginidad a Dios. Al enterarse, el prometido se enfureció por el desprecio y la denunció ante la ley.







