Creo que a día de hoy nadie duda sobre los beneficios de las fresas para la salud y belleza del organismo. Su color rojo, fruto de su contenido en fitonutrientes, sus vitaminas, minerales y otras sustancias orgánicas y naturales (polifenoles) hacen de este diamante de la naturaleza todo un regalo para el organismo.
Basándose en todo ello, la familia Marionet, comenzó una investigación hace más de 125 años, a cerca de las particulares característica de sus fresas cultivadas en sus fincas situadas en Sologne, una región en el corazón de Francia, rodeada de lagos y estanques, donde los animales y las plantas pueden vivir en un entorno natural y lleno de riqueza ambiental.
Tras muchos años de esfuerzo y miles de series de líneas genéticas, André Marionnet, (hijo de la saga) logró cultivar una clase de fresa especialmente aromática y resistente, la galardonada y mundialmente célebre «Mara des Bois».
Los Marionnet descubrieron mediante la ayuda de fitofisiólogos y dermatólogos, que existe un verdadero tesoro escondido en las raíces de las fresas. Sus células están repletas de sustancias bioactivas altamente concentradas, por lo que las emplean para formar la base de una línea de cosmética única y novedosa siguiendo el modelo de la naturaleza.







