El Sol puede ser nuestro amigo, porque tomarlo en pequeñas dosis adecuadas es una fuente de beneficios para la salud al desencadenar un proceso que termina en la fabricación de vitamina D.
A su vez, la vitamina D fomenta la producción de calcio y de fosfatos, haciendo que huesos y dientes se fortalezcan. Sin la vitamina D, los huesos pueden llegar a ser débiles y frágiles, causando enfermedades.
Por otra parte la luz solar es un excelente antidepresivo, ya que ayuda a levantar y mejorar estado de ánimo, resultando imprescindible en la regulación de la secreción de hormonas y neurotransmisores.


