La cromoterapia o terapia con colores es usada para estabilizar las emociones o los estados de ánimo.
El color tiene la facultad de equilibrar nuestra parte física, mental y emocional. Nos puede ayudar tanto para tratar un dolor de espalda como una depresión. El color trabaja de un modo eficaz en los estados de ánimo ya que los puede transformar.
La teoría del color nos habla de tres colores primarios, de tres principios que componen la energía del universo: el ROJO (la fuerza), el AZUL (la fluidez, el movimiento) y el AMARILLO (la mente creativa).
A partir de aquí nace una infinita gama cromática: por un lado, una escalera de energía calor que nuestros ojos pueden apreciar y de otro, una enorme cantidad de frecuencias que se escapan a nuestra mirada, pero a las que sin embargo somos sensibles.
Vamos a analizar alguno de los colores más representativos:

