Después de las semillas de lino y de las de chia, estoy convencida que las siguientes protagonistas van a ser la semillas de CANIHUA. Tomad buena nota de este nombre, ya que darán mucho que hablar.
Los que viváis por países latinoamericanos como Perú y Bolivia, seguramente estaréis más familiarizados con ellas, ya que ahí se cultivan desde tiempos inmemorables.
Como curiosidad, y para los nostálgicos de noticias del siglo pasado, las semillas de Canihua se dieron a conocer de manera mundial en 1985, al formar parte de la alimentación de los astronautas americanos, junto a la quínoa (otro sub-cereal conocido por sus múltiples propiedades para la salud).
Pero yendo al grano, (nunca mejor dicho), la semilla de canihua, a pesar de ser pequeñísima, presenta un elevado contenido de aminoácidos de alta calidad (azufrados), casi en un veinte por ciento de su composición.



