cafe1Mucho se ha hablado sobre el café, y en cierto sentido se podría decir que existen algunos mitos diversos que no son del todo ciertos, y que sin embargo se toman como reales cuando, en realidad, puede llegar a ser absolutamente todo lo contrario. El café tomado a dosis moderadas puede ser benéfico para la salud.

Cuando hablamos de café nos referimos a la infusión de los granos o semillas de la planta de café (Coffea Arabica, Cafeto)  muy extendida a América Central y regiones adyacentes, aunque su origen remoto parece ser que procede de Arabia y Abisinia, ya que en el Siglo XIII, los árabes fueron los que utilizaban las semillas o granos molidos de café tostados o torrefactos en sus infusiones. Existen diversas leyendas interpretando su origen y su uso como brebajes, pero no voy a extenderme sobre ello….

El principio activo de estas semillas o granos es la cafeína, que se encuentra en una proporción de 1,50%: este compuesto químico orgánico tiene aplicaciones varias ya que no solo se utiliza para preparar infusiones de café después de las comidas, sino que también se utiliza en las bebidas refrescantes.

Diversos estudios, destacan las propiedades nutricionales del café, entre ellas la de ser un estimulante físico que reduce la fatiga y fortalece la concentración mental.

Es importante tener en cuenta el tipo de café que habitualmente solemos consumir, dado que no es igual un café de tueste natural (que tiende a ser un café mucho más saludable y con un mayor número de beneficios y de propiedades nutricionales), que un café torrefacto, que ha perdido nutrientes al haber estado sometido a altas temperaturas, de tal manera que han aparecido también sustancias un tanto tóxicas.

cafe2El café es una fuente importante de antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres y el estrés oxidativo, (causantes  del envejecimiento),  ya para contiene dos veces más de antioxidantes que el vino tinto.

Los beneficios del consumo del café son múltiples, (ya le dedicaré otro post a ello), aunque a pesar de ello, es recomendable no tomar café en dosis muy elevadas, (no más de dos cafés al día), ya que estos beneficios no están al alcance  de todos. Al contario, su uso elevado puede conducir a un aumento del ritmo cardíaco y al  insomnio, (es aconsejable no tomar café a partir de las cuatro de la tarde).

En cuanto a los niños, hay opiniones para todo, por lo que es mejor seguir las recomendaciones del pediatra, aunque a partir de los ocho o nueve años, en principio, no es malo que tomen por la mañana una taza  (no más) de café suave y muy diluido acompañado de leche, ya que les puede ayudar a estar más “despiertos” durante su jornada en el colegio.

Por mi parte, un café con leche forma parte de mi desayuno habitual, acompañado con fruta, y muesli o cereales integrales.  No suelo tomar más café durante el día. Algunas veces, cuando veo que mi tarde va a ser dura, tomo un cafetito manchado o cortado después de comer, pero nada más.

¿Y vosotros? ¿Soléis tomar café habitualmente? ¿Cuándo? ¿Cuántos? ¿Solo o con leche? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!!

También podéis seguirme a través de Facebook