Ahora que falta poco más de un mes para la Semana Santa, estoy casi segura que algunos de vosotros os habréis planteado comenzar a practicar ejercicio físico para eliminar más rápidamente algún kilito de más y de paso poder lucir mejor tipo con el bañador (si el tiempo lo permite) en la playa o la piscina.
Pero no. No solo hay que plantearse el ejercicio físico como un «método para adelgazar». No es así. Practicar algo de deporte, o «mover el cuerpo» es algo más que eso y sirve para mucho más que para perder peso.
La idea de hacer gimnasia es, no sólo mejorar vuestro cuerpo y tonificar vuestros músculos, sino también mejorar vuestra autoestima y sentiros bien con vosotros mismos.
Hagáis lo que hagáis, lo tenéis que hacer porque os apetece y porque disfrutáis con ello, en lugar de forzaros a hacer algo que no queréis o no os gusta.
Hacer ejercicio, sea del tipo que sea, (ahí también vale andar o bailar) va a ayudaros a mejorar vuestra autoestima, porque cuando obtengáis vuestras metas, os sentiréis orgullosos de vosotros mismos por haber obtenido los resultados esperados.