Durante los meses de calor, la natación se convierte en un deporte muy apetecible.

¿No os parece? A pesar de que suele realizarse en piscinas climatizadas y habitualmente cubiertas, gracias a que esta practica deportiva se practica en un medio acuático, el sudor carece de importancia.

Pero eso no es todo: la natación es uno de los deportes más completos, al implicar todos los grandes grupos musculares, pero con escasas posibilidades de lesión, ya que el esfuerzo físico se efectúa con una baja resistencia, debido al agua.

Por este motivo, muchos médicos y profesionales de la salud suelen recomendar la práctica de la natación a aquellas personas que precisan efectuar una actividad deportiva para fortalecer la musculatura y mejorar su condición física, disminuida por alguna enfermedad o problema, en especial para aquellos que presentan problemas óseos (sobre todo con la espalda).

¿A cuantos de vosotros os ha sido recomendado la practica de la natación para mejorar vuestra salud?

La natación contribuye también a quemar grasa corporal acumulada en el cuerpo,  y en el caso de las mujeres contribuye a reducir la celulitis, sobre todo en las piernas y brazos, además de ayudar a mejorar la capacidad física, claro.

Con la práctica de la natación se fuerza a respirar de forma regulada y adecuada, ayudando a revitalizar el  cuerpo y mente contribuyendo a reducir los niveles de estrés, (siendo beneficioso para nuestra salud mental).

Además, la práctica regular de la natación aporta entre otros, los siguientes beneficios:

Desarrolla la mayor parte de grupos musculares (más de dos tercios de todos los músculos de nuestro cuerpo).

Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Estimula la circulación sanguínea.

Fortalece el sistema cardio-pulmonar.

Mejora la postura corporal.

Pero no es todo tan simple. No sirve ir a una piscina y ponerse a nadar sin tener una técnica y un estilo previamente aprendidos por un entrenador. (Os puedo asegurar que he conocido algún caso).

Para aquellos de vosotros que no hayáis practicado este deporte con anterioridad, es preferible que empecéis las clases con un monitor para que os enseñe y os corrija los movimientos y respiración al nadar, de lo contrario efectuaréis un trabajo muscular excesivo, con respiración insuficiente, precipitando la fatiga precoz y  el riesgo de contracturas musculares, obteniendo el efecto contrario al deseado.

¿Y vosotros? ¿Os gusta nadar? ¿Soléis practicar la natación habitualmente? ¿Dónde? ¿Cuándo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog

Besos desde mi blog!!!

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