¿Cuántas de vosotras lucís unos brillos exagerados en el rostro, que se muestran duplicados cuando os fotografían?
¿Tenéis granitos (o acné) o comedones en la zona de la barbilla, frente o puntos negros en la nariz? ¿Vuestros poros se muestran dilatados?¿Vuestro rostro se muestra opaco y grisáceo?
Si habéis respondido afirmativamente a más de dos preguntas, seguramente vuestra piel es grasa. Este tipo de piel presenta una coloración más bien grisácea, a menudo provocada por la mala circulación sanguínea. Asimismo, suele mostrar un brillo grasiento difuso, debido a una exagerada actividad de las glándulas sebáceas, poros dilatados, puntos negros, furúnculos, granos y problemas (entre ellos el acné) debidos a una exagerada secreción sebácea.
Pero, ¿Por qué la piel se vuelve grasa? Algunas de las causas o factores causantes de una piel grasienta (cuando ésta no es hereditaria) son:




