Podemos vivir perfectamente sin comer carne. La naturaleza nos da todos los productos necesarios para vivir en plenitud con suficientes proteínas, hierro, calcio y vitaminas B6 y B12.
Muchas de las dietas anti-aging se basan en las dietas vegetarianas, y reducen al máximo el consumo de carnes (o eliminan), sobre todo las carnes rojas, por las toxinas y grasas que contienen, eligiendo algunos pescados como opción de la proteína animal.
Más de lo mismo ocurre con las dieta detox. Poca carne, (o mejor nada), y en lugar de ello, mucha verdura, fruta, legumbres, semillas, germinados y cereales de grano entero (que no es lo mismo que integrales, pero casi…)
¿Piel opaca o con granitos? ¿Se os cae el cabello más de lo habitual? ¿Dolor de estómago a menudo? ¿Gases o flatulencias? ¿Estreñimiento? ¿Retención de líquidos? ¿Alergias o intolerancias? ¿Os sentís más cansados de lo habitual? ¿Os sentís estresados?