Después de un primer momento en el cual asumimos el nuevo reto de comenzar a correr, una actividad tan de actualidad actualmente……. el primer planteamiento que debemos establecernos, debe ser el de poner unos buenos cimientos. Es decir, comenzar a entrenar para evitar posibles lesiones futuras.
Para ello, nos deberemos de centrar en la base de que son las zapatillas de correr. ¿Querréis creer que he visto corriendo con alpargatas? No, hombre, no. Eso no. Para correr se necesitan unas zapatillas cuya función sea facilitarnos la carrera, para evitar lesiones y ganar velocidad (si queréis comenzar a tomaros el entrenamiento más en serio).
Ojalá elegir unas zapatillas fuera una tarea fácil. No, no lo es. Antes de ir a una tienda a escoger unas zapatillas debemos de pensar en cosas cómo: ¿somos pronadores, supinadores o neutros? , ¿queremos zapatillas de competición o entrenamiento? ¿voladoras o minimalistas? ¿Qué marca escojo? Esas y otras muchas cuestiones influirán notablemente en las zapatillas que nos compremos, así como en su precio.
Empecemos por lo más fácil.
Queramos o no, todavía circulan muchas leyendas urbanas o mitos sobre entrenamiento, fitness y ejercicio físico.








