Hacer ejercicio físico es beneficioso para la salud.
Pero a veces, la práctica de algún determinado deporte o entrenamiento puede convertirse en un arma de doble filo, si no se realiza correctamente, o bien si no se está en la forma física adecuada, o si se sufre algún desequilibrio en algunas de las capacidades físicas (por falta de entrenamiento) que pueden conducir a la fatiga, o en el peor de los casos pueden favorecer lesiones que pueden llegar a costar además del dolor, el abandono de la actividad deportiva.
¿Os ha pasado alguna vez? Conozco a personas que han tenido que abandonar actividades como atletismo, tenis, fútbol, patinaje o esquí, por alguna lesión producida durante el entreno.
La mejor prevención para cualquier actividad deportiva consiste en realizarla con la técnica correcta y realizando entrenamientos paralelos para mejorara la habilidad y la fuerza y resistencia en los músculos.
Para ello se recomienda hacer ejercicios para mejorar la propiocepción, o lo que es lo mismo, mejorar el sentido que informa al organismo de la posición de los músculos, la capacidad de mantener el equilibrio y la capacidad de coordinar la posición de partes corporales contiguas u opuestas.