Una buena infusión bien calentita puede ser una excelente opción para reconfortarse y combatir los días desapacibles de frío, nieve y lluvia.

Si os cuesta entrar en calor a pesar de ir bien abrigados, tomad nota de los ingredientes de estas deliciosas infusiones:

INFUSION DE MANZANILLA Y REGALIZ:

Esta infusión se puede tomar a cualquier hora (hasta incluso antes de acostarse para facilitar unos “dulces sueños”). La manzanilla es una de las plantas con reconocidas virtudes para el sistema digestivo y nervioso. El regaliz también tiene infusión tiene propiedades digestivas y además está indicado cuando se presentan problemas en las vías respiratorias. (Los que tengáis la garganta irritada por el frío o las calefacciones, esta infusión os puede aliviar la irritación y el dolor).

Las cantidades por persona y taza son:

1/2 cucharadita de manzanilla (a poder ser en flor)

1/2 cucharadita de regaliz

Preparación:

Se pone a hervir agua (300 cc o un vaso y medio por persona). Se retira del fuego y se añade la manzanilla y el regaliz. Se tapa y se deja reposar durante cinco minutos.

INFUSIÓN DE CANELA Y MANZANA

Esta infusión, sencilla y rápida de preparar es aromática, reconfortante, energizante y digestiva, siendo ideal para tomar a media mañana o a media tarde como merienda.

Las cantidades por persona y taza son:

1 rama de canela

2 piezas de anís estrellado.

Una cucharadita de té earl grey.

Una rodaja de manzana.

1 cucharadita de miel.

Preparación

Se pone a hervir durante cinco minutos la canela en rama en el agua (calculando 300 cc por persona). Transcurrido ese tiempo, se aparta el preparado del fuego, se agrega la cucharadita de té y los trocitos de anís estrellado y se deja en infusión durante otros tres minutos más. Se coloca una rodaja de manzana en una taza de vidrio. Se vierte la infusión colada y se decora con una trocito de canela o un anís estrellado. Por último, se endulza con una cucharadita de miel.

INFUSIÓN DE JENGIBRE, LIMÓN Y MIEL

Esta infusión tiene un sabor muy agradable y peculiar por el aroma característico del jengibre, el ácido del limón y el sabor dulce de la miel.

Las cantidades por persona y taza son:

1 cucharadita de raíz de jengibre fresca pelada y machacada o rallada

1 rodaja de limón

1/2 cucharadita de miel

Preparación

Se pone agua a hervir (calculando 300 cc por persona). Cuando llegue al punto de ebullición se vierte el jengibre y el limón y se deja hervir tapado unos cinco minutos más. Se cuela y se añade la miel.

Esta infusión es muy reconfortante. Es una buena opción para alternar con otros tés como el té rojo u otras infusiones y un excelente comodín para facilitar las digestiones y proteger el hígado.

¿Y vosotros? ¿Qué os parecen estas sugerencias?¿Soléis prepararos alguna infusión para reconfortaros a lo largo de la jornada? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

Besos desde mi blog!!!

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