¿Cuántos de vosotros ha machacado sus piernas sobre el pavimento durante el invierno y ahora no es capaz de correr ni un solo kilómetro sin molestias? Eso son las cosas que tienen el verano y el #running… Además del calor, el exceso de entrenamiento y/o las lesiones acumuladas por lo mismo, hacen que correr con este calor sea a veces un suplicio….
Una sugerencia. Colgar las zapatillas, ponerse un bañador, un gorro y unas gafas para nadar y… !lanzarse al agua!
El entrenamiento en el agua (natación o aguagym) brinda unos beneficios muy similares al Running, sin los inconvenientes de éste.
La natación es ideal para fortalecer hombros, espalda, brazos, centro o faja abdominal, y como no: las piernas.
El reto de la natación está en la resistencia. El agua ofrece entre un 12 a 14 por ciento más resistencia que el aire, lo cual nos obliga a construir y tonificar los músculos más rápido. Diversos estudios avalan estas teorías: practicar la natación ayuda a retrasar sustancialmente los signos del envejecimiento en términos de la presión arterial, la masa muscular y la función pulmonar.
Pero eso no es todo:







