La pera es una de las frutas más sabrosas, con más propiedades y de mayor consumo en todo el mundo. Es rica en agua (80%) e hidratos de carbono (12 gr. por 100 gr.). Contiene beta caroteno (ideal para la … Leer más
Los tomates secos italianos se han puesto de moda. Seguro que los habréis visto en algunas tiendas de «delicatessen»….
Pero los que algunos no saben es que los tomates secos en España se han utilizado desde hace muchísimos años. (En sofritos, salsas, condimentos…. ) Seguro que vuestras abuelas, tías o conocidos de mayor edad tienen conocimiento de ello.
El tomate seco tiene las mismas propiedades nutritivas que el tomate normal (o hasta incluso más), licopeno incluido.
La semilla de Teff es la más pequeña de entre todos los cereales y sin embargo, es muy nutritiva y energizante, por eso en casa le llamamos coloquialmente NANO CEREAL, por tamaño diminuto.
Gracias a que este cereal se puede cultivar en terrenos con poca agua, muchos pueblos de África han podido sobrevivir al hambre. Sus granos o semillas son muy pequeñas, lo cual favorece el ser transportados y sembrados en otros territorios por pueblos seminómadas.
Para haceros una idea, un puñado de semillas de Teff en una mano pueden sembrar varias hectáreas de terreno.
El Teff está sufriendo una fuerte expansión en los últimos años gracias a varias circunstancias: la primera es que no contiene gluten y, por tanto, es un cereal que pueden consumir las personas celiacas (dato importante!!) la segunda razón es, porque el cultivo de cereal Teff no necesita mucha agua ni terrenos fertilizados (por eso, la facilidad de su cultivo en África) y tercero por su alto poder nutritivo, ya que contiene los 8 aminoácidos esenciales necesarios para el ser humano y, en cuanto a la Lisina, contiene mayor cantidad que el trigo. No está nada mal. ¿No os parece?
Las propiedades del teff son muchas. Estas son las más relevantes:
¿Os sentís fatigados y sin ganas de hacer nada? ¿O acaso estáis estresados y vuestros nervios están a flor de piel?
¿Notáis que vuestra piel está apagada y sin tono? ¿Os falta una «chispa» de energía para «funcionar» mejor?
Cuando os encontréis en alguna de estas situaciones, es aconsejable adaptar las comidas a estas circunstancias.
Un aliado fenomenal para estos casos es tomar un «extra» de vitamina C, por lo que es aconsejable tomar uno (o varios) kiwis cada día.
Ya sea verde o amarillos, los kiwis son un pequeño tesoro en la cocina, ya que contienen vitaminas, carbohidratos, minerales, proteínas, y fibra.
El kiwi es una fruta baja en calorías (53 kcal por 100gr). Su contenido en vitamina C refuerza el sistema inmunitario y previene al organismo de posibles infecciones (resfriados y gripes, entre otros) y favorece la absorción del hierro.
A pesar de que se puede encontrar en el mercado casi todo el año (cada vez más, todo es posible), con la llegada del frío es cuando la uva comienza su temporada natural, empezando a ofrecer sus mejores y dulces racimos dorados al sol.
El cultivo de este fruto es tan antiguo como el hombre sobre la tierra. Sus orígenes se mezclan con la historia y la leyenda. La vid (vitis vinifera) es originaria de las regiones meridionales del Mar Caspio. Su cultivo, practicado en Oriente y Egipto desde hace más de 3000 años se ha extendido este cultivo actualmente por todo el mundo.
La viticultura no se difundió hasta el siglo III antes de Cristo. Entonces los romanos, que dominaban el Mediterráneo, extendieron este cultivo a todo el área geográfica del sur europeo. Con la caída del Imperio Romano, la vid y su cultivo se abandonó en buena parte, aunque no se perdió en los monasterios y conventos.
La uva es una fruta rica en agua (80%) y en azúcares, (hasta un 16% aproximadamente), razón por la cual se ganó en su día una supuesta mala fama, sobre todo en algunos regimenes para adelgazar que, junto a los higos y el plátano, recomendaban evitar estas tres frutas.
¿Podríais decirme qué diferencias hay entre un entrenamiento convencional y un entrenamiento funcional? ¿O pensáis que es lo mismo? Pues no, hay algunos matices que marcan su diferencia.
Cuando hablamos de entrenamiento físico en general, englobamos toda la serie de ejercicios destinados a mejorar la condición física, ya sea fuerza, potencia, velocidad, elasticidad, rendimiento, etcétera …. pero si el método con el que se realiza este entrenamiento está destinado a enfocar y optimizar los resultados para poder aplicarlos a la vida diaria, estamos hablando de entrenamiento funcional.
El objetivo de un entrenamiento funcional consiste en adaptar las sesiones y/o los ejercicios de entrenamiento para aumentar el rendimiento físico, ya sea para mejorar en una práctica deportiva específica (como es en mi caso), paracorregir alguna postura, o bien para fortalecer el cuerpo paramejorar la calidad de vida y acrecentar elrendimiento en algunas funciones cotidianas como las que conllevan las tareas del hogar, (llevar la compra, cargar y/o jugar con los niños, limpiar la casa, etcétera) y/o el trabajo (como por ejemplo estar muchas horas sentado o de pie).
¿Y el entrenamiento convencional? ¿No tiene acaso el mismo objetivo? Depende.
Kettlebells, unas pesas para trabajar la fuerza corporal
Poco a poco las kettlebells van tomando más notoriedad dentro de los entrenamiento físicos, en algunas actividades como Cross Fitt o como complemento de las sesiones dirigidas, ya sea en el gimnasio o bien en casa.
¿Recordáis alguno de mis posts en el que hablaba sobre Cross Fit? Uno de los más divertidos fue el entrenamiento Cross Fitt en Barcelona con Jorge Lorenzo en las nuevas instalaciones de Reebok Crossfit en la ciudad condal
¿Pero veamos? ¿Qué son estas bolas con asas?
Originariamente las Kettlebells son unas pesas rusas que sirven para denominar un método de entrenamiento, todavía novedoso en España, pero muy conocido en otros países.
Tienen forma esférica con una base plana en la parte inferior y un asa en la parte superior. Los hay de muchos pesos diferentes, oscilando entre los 8 Kg. y los 48 Kg.
Los ejercicios con las Kettlebells ayudan a trabajar el sistema cardiovascular y la fuerza de forma simultánea, gracias a los movimientos que lo caracterizan. En una sesión de 30 minutos se pueden trabajar diferentes objetivos a la vez y obtener beneficios de todos ellos.
En una sesión, se combina el trabajo de la parte superior e inferior del cuerpo, siempre involucrando los músculos abdominales y estabilizadores, (conocidos como “core muscles” o “power house”) importantísimos para adquirir una postura correcta.
Conocida como «la Rebelde del Yoga», Tara Stiles es la fundadora y de Strala Yoga, conocida popularmente en Estados Unidos por su manera directa y llana de acercar la disciplina yoga y la meditación a la población en general.
Tara ha aparecido en diversas publicaciones femeninas (sobre todo americanas) como Vogue, Elle, Harpers Bazaar, Lucky, InStyle, Esquire, Cosmopolitan. Eso queda dicho. ¿No la sabéis de quién hablo todavía?
Más pistas: Tara es la diseñadora e imagen de una linea de yoga de Reebok (yo misma suelo utilizar muchas de las camisetas con “mensaje” diseñadas por ella para la marca deportiva), y autora de dos libros superventas como: “Slim Calm Sexy Yoga” and “Yoga Cures”. Ha creado varias series de colaboraciones DVD con Jane Fonda, Deepak Chopra, Tia Mowry, Brooklyn Decker y ELLE Magazine.
Tiempo al tiempo… Si hace unos pocos años las bayas de Goji se convirtieron en un boom de ventas, gracias a sus múltiples beneficios para la salud, las bayas de Acaí tienen todas las papeletas para convertirse en sus sustitutas en cuanto a reclamo como alimento con súper “poderes” para la salud (bueno, esto es un decir).
He leído algunos artículos en diversas revistas de salud aternativa en los que consideran a las bayas de ACAÍ, como un “superalimento”: ¿Pero?, ¿Opináis que realmente es un “superalimento” o su fama se ha debido a un marketing publicitario?
Las mujeres tenemos una composición corporal diferente a la de los hombres.
La mujer tiene unos porcentajes de grasa de entre el 20 y el 25 %, mientras que en el hombre se sitúa entre un 12 y un 16%.
El reparto de la grasa también es diferente entre hombres y mujeres. La mujer tiene una mayor distribución de grasa en glúteos, pecho, cadera y muslos.
Para evitar la acumulación excesiva de grasa en estas zonas del cuerpo (y así evitar la celulitis) es conveniente realizar trabajos regulares de ejercicio aeróbico (2 ó 3 veces a la semana).
Mediante el ejercicio aeróbico el cuerpo tiende a quemar más calorías (y grasas) durante este tipo de sesión de entreno, ya que el metabolismo del cuerpo se acelera.
Esto significa que las calorías se queman a una proporción más rápida hasta aproximadamente una hora después de terminada la sesión de ejercicio, produciendo una mayor pérdida de peso, aún en reposo.
Ashtanga Vinyasa Yoga proviene de la India, pero se popularizó Estados Unidos a principios de los años noventa gracias a la publicidad creada por algunos artistas y famosos como Sting, Madonna, Cameron Díaz, Shirley McLane, John MacEnroe y Hilary Clinton entre otros, todos ellos seguidores de este estilo de yoga dinámico.
El Ashtanga Vinyasa Yoga se diferencia del Hatha yoga en la ejecución de las posturas (o asanas). Ashtanga consiste en la repetición de una serie de asanas sincronizadas con la respiración y siempre realizadas en el mismo orden, (Vinyasa significa en sanscrito movimiento unido a la respiración).
¿Todavía sois de los que pensáis que no se deben tomar más de tres huevos por semana? Hace veinte años así nos lo hicieron creer, pero nuevos estudios científicos reivindican el aporte nutritivo del huevo y su consumo a diario, liberándolos de su condición amenazante sobre todo por su alto contenido en colesterol.
El huevo por si mismo no hace subir la tasa de colesterol en sangre por lo que podemos comer hasta diez huevos por semana. ¿Curioso, verdad? Pues es así.
El huevo posee un gran valor nutritivo y es considerado un alimento muy recomendable dentro de toda dieta variada y equilibrada. Contiene proteínas de alta calidad (13 g por cada 100 g), grasas saturadas e insaturadas, colesterol y cantidades apreciables de vitaminas, destacando las liposolubles A, D, E (en la yema) y otras hidrosolubles del grupo B (principalmente en la clara).