Ya hablé hace tiempo de las propiedades benéficas de la semilla de zaragatona o plantago psyllum o psilio.

La cáscara o cubierta exterior de esta semilla, es la mejor fuente de fibra dietética. Convertida en polvo, la cáscara de psyllum puede ser utilizada para normalizar la función digestiva, siendo muy útil en el tratamiento del estreñimiento o/y diarrea.

Sus mucílagos (fibra) en contacto con agua, forman un gel viscoso capaz de regular la viscosidad de las heces, aumentando o disminuyendo la velocidad del tránsito intestinal. Esta propiedad puede aprovecharse para tratar los problemas de Síndrome del intestino irritable y/o Síndrome de Crohn.

La cascarilla de psyllium también se utiliza como componente en alunas fórmulas para adelgazar, gracias al poder saciante de los mucílagos  (para engañar al apetito), y para limpiar el tracto digestivo e intestinal, en programas de desintoxicación o adelgazamiento, siendo muy adecuadas en dietas pobres en fibra, (como por ejemplo las hiperproteicas), para evitar el estreñimiento.

Pero eso no es todo, la cascarilla de psillium también puede ser eficaz para:

– El tratamiento del Síndrome del Intestino Irritable (SII), diverticulitis y hemorroides

– Reducir el colesterol

– Estabilizar y reducir el azúcar en sangre

– favorecer la excreción de grasa en el tracto intestinal.

Para el tratamiento del estreñimiento habitual, iniciar el tratamiento con dosis bajas y aumentarlas paulatinamente para evitar flatulencias y gases.

La cantidad aconsejada de polvo de psyllium suele ser de 10-20 g/día (una o dos cucharaditas), en dos o tres tomas diarias, siempre acompañada de abundante agua (uno o dos vasos). Puede combinarse con polvo de semillas de anís o de hinojo (para prevenir gases y mejorar la digestión).

Para ayudar a adelgazar se debe tomar media hora antes de las comidas.

Antes de empezar a tomar cáscara de psyllium, es conveniente que consultéis con un especialista de la salud o médico, para que os ayude a ajustar las dosis diarias necesarias en vuestro caso particular.

¿Y vosotros? ¿Conocíais las propiedades de la cáscara de psyllium? ¿La habéis tomado alguna vez? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog