umeboshi2Los que conocéis la dieta macrobiótica, o bien la cocina tradicional japonesa, seguramente ya sabéis que son Las “Umeboshi” , (uno de los productos más característicos de Japón).

La “umé” es el nombre de una fruta que corresponde a una variedad de albaricoque, aunque comúnmente se la considera una ciruela. Cuando la umé se somete a un proceso de fermentación de larga duración con sal y hojas de “shisho” (una planta japonesa), incrementa su contenido en ácido cítrico, uno de los elementos fundamentales en sus efectos saludables, convirtiéndose en las “umeboshi” (o ciruelas fermentadas), un producto natural que colabora positivamente a mantener el buen funcionamiento de todo el sistema hepático digestivo y evita la proliferación bacteriológica indeseable en el organismo.

Según la macrobiótica, diríamos que lo “ácido” de la umeboshi neutraliza el exceso de yang (carne, sal, proteínas), mientras que la sal neutraliza un estado demasiado ácido (yin), originado por excesos de azúcar, cereales refinados y productos lácteos.

Podemos considerarla un alimento “medicina” con una gran cantidad de propiedades:

Ayuda a restablecer el equilibrio ácido-alcalino del organismo.

Favorece el rejuvenecimiento (efecto anti-edad) al generar un medio interno equilibrado. Es decir, neutraliza el efecto ácido de la dieta refinada moderna (carne, sal, azúcar etcétera), por lo que resulta esencial para evitar la oxidación celular favoreciendo la regenerador celular.

umeboshi1Mejora la piel. Su efecto desintoxicante evita que el cuerpo trate de eliminar las toxinas por la piel. Acné, bultos de grasa, eczemas, dermatitis, psoriasis, pié de atleta, etcétera, pueden mejorar considerablemente gracias al consumo regular de umeboshi.

Anti-cansancio. El ácido cítrico contenido en el umeboshi metaboliza el exceso de azúcar y lo convierte en energía, con lo que contrarresta el cansancio y la fatiga física y cerebral derivada del exceso de azúcar no metabolizada.

Dolor de cabeza. Al depurar hígado y vesícula evita el dolor de cabeza del tipo biliar.

Tiene un efecto antibacteriano y ayuda a incrementar el sistema inmunológico, siendo eficaz para combatir catarros y gripes.

Laxante. Su contenido en fibra soluble forma un gel viscoso y voluminoso que incrementa el volumen de las heces, que además permanecen blandas, promueve el peristaltismo y le confiere un efecto laxante suave mecánico.

Antidiarreico. En caso de diarrea, esta misma fibra soluble ayuda a absorber el exceso de agua del intestino aumentando su viscosidad y disminuyendo la velocidad del tránsito gastrointestinal. (Indicado con personas con problemas de Síndrome del intestino irritable y/o Síndrome de Crohn).

Ayuda a mejorar los problemas de estómago y digestión. Alivia las digestiones pesadas, reflujo o ardor, dolores estomacales y úlceras.

Protectora del hígado. Náuseas, vómitos, acidez pueden ser fácilmente contrarrestadas por su efecto hepático-protector.

Está indicada cuando se necesita un aporte extra de nutrientes (estados de anemia, convalecencia, crecimiento o cuando hay un gran desgaste físico o intelectual), por su contenido en proteínas, hidratos de carbono, grasas y vitaminas, y minerales (calcio, hierro y fósforo). Además, contiene ácido cítrico que neutraliza la acidificación de la sangre y mejora la habilidad del cuerpo para absorber y asimilar el calcio.

¿Cómo utilizar el Umeboshi? Puede consumirse sola o mezclada con otros alimentos, tales como sopas y salsas o ensaladas. Se comercializa entera, en tarros de vidrio o a granel en tiendas de alimentación natural. En pasta es muy práctica para añadir a las salsas.

¡Ahh.. !!! y casi se me olvida, las umeboshi se conservan durante un largo tiempo en un bote de cristal bien cerrado en el refrigerador.

shiso¿Y vosotros? ¿Habíais oído hablar de las ciruelas fermentadas umeboshi? ¿Las habéis probado o bien las incluís dentro de vuestra dieta diaria? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!!!

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