Estoy segura que alguna vez habréis oído hablar de la dieta o cocina macrobiótica. ¿Pero sabéis exactamente en qué consiste?

La palabra macrobiótica deriva del griego y significa “grande o larga vida”, de macros=grande y bios=vida. Por consiguiente, macrobiótica quiere decir “arte de rejuvenecer” o, al menos, de mantenerse joven durante largo tiempo. Puede, pues, definirse como una “técnica para alargar la vida” (o por lo menos intentarlo).

Siguiendo este precepto, la dieta o cocina macrobiótica consiste en el arte de alimentarse para rejuvenecer el cuerpo y el espíritu y preservar la estabilidad psicofísica.

En el lenguaje macrobiótico aparecen a menudo los términos YIN y YANG y sus derivados yanguizar y yinizar. (si os apetece, ya os hablaré con más detalle en otro post).

El símbolo de la macrobiótica (circulo medio blanco con un punto negro y medio negro con un punto blanco) significa la conjunción de las fuerzas opuestas pero complementarias que los orientales definen como Yin y Yang.

YIN es la fuerza centrífuga, YANG la centrípeta.

La centrípeta significa contracción (YANG) Y se puede expresar por medio del calor, fuego, luz y verano.

La centrífuga es una fuerza de “dilatación” (YIN). Son yin, el frío, la oscuridad, el invierno y el agua.

Como la macrobiótica, la doctrina Yin-Yang se remonta a unos seis mil años atrás, aunque fue popularizada en Occidente por Georges Ohsawa (médico y filósofo japonés. 1893-1966). Intentar comprender el significado difícil de Yin y Yang,  como dos fuerzas opuestas, es a veces un tanto complicado, en especial para aquellos que dan sus primeros pasos en macrobiótica.

Yin equivale a acidez, potasio (fruta, azúcar etc.). En cambio, Yang simboliza la alcalinidad, el sodio (sal, cereales, etc.). Las proporciones perfectas y la dosificación ideal entre Yin y Yang, entre alcalinidad y acidez, se encuentran en el arroz integral completo y en la relación entre cinco partes de potasio (Yin) y una de sodio (Yang).

Todos los alimentos que tienen una cantidad de potasio superior a las cinco partes, son mas Yin, y todos aquellos cuya proporción de potasio es inferior a cinco, son más Yang.

Para que lo entendáis un poco mejor, los principales alimentos con predominio de Yin son:

Frutas, verduras de hoja, semillas, tofu y tempeh, zumos de frutas y verduras, mermelada sin azúcar y malta.

Y los principales alimentos con predominio de Yang son:

Cereales integrales, harinas, pastas y panes hechos con ellos, verduras de raíz, pescados, mariscos, queso fresco, legumbres, sal, miso, shoyu.

Los alimentos con exceso de Yin son:

Azúcar, dulces, pasteles, especias, alcohol, té, café.

Y los alimentos con exceso de Yang son:

Carne, aves, quesos duros y salados, huevos.

Según la dieta macrobiótica y a modo de ejemplo, una comida diaria equilibrada consistiría en un 60% de cereales, un 25% de verduras, un 10% de legumbres + algas y un 5% respectivamente de postre, frutas y sopas.

Algunas reglas fundamentales de la cocina macrobiótica fáciles de seguir que quizá os pueden servir de guía son las siguientes:

Eliminar el azúcar blanco, la pastelería, bollería, y los caramelos.

Eliminar las bebidas azucaradas, conservadas y tratadas químicamente.

Eliminar el café y el te con colorantes artificiales.

Cocinar los alimentos según las reglas macrobióticas (con aceites naturales, o con agua y salarlos con sal marina).

No comer verdura o fruta fresca fuera de su época. Son preferibles los productos de la propia tierra y aun más, de la propia región. 

No comer fruta, verdura ni cereales cultivados con abonos químicos o desinfectantes. 

No usar especies ni ingredientes químicos. (Las especies naturales si que se pueden consumir). 

Evitar también la sal común refinada. (Ya os hablaré de otros tipos de sal natural en otro post). 

Evitar lo máximo posible las proteínas animales, y sustituirlas por las vegetales.

De entre las carnes, aunque muy limitadamente, dar preferencia a la caza y al pescado.

Como podéis observar, la dieta macrobiótica se basa en cuidar la calidad y la cantidad de los alimentos que ingerimos. ¿Y vosotros? ¿Qué os parece la dieta Macrobiótica? ¿Pensáis que vuestra alimentación sigue la línea indicada por ella? ¿O creéis que es demasiado rígida? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!!

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