Es curioso, pero en algunos escritos se habla pestes del café y sus consecuencias negativas para la salud, y en otras, se ensalzan sus propiedades saludables. ¿Pero? ¿Es bueno o malo? ¿Mejor descafeinado o normal?

cafe2Puestos a tomarlos, cuánto más natural sea, mejor que mejor.

Cuando hablamos de café nos referimos a la infusión de los granos o semillas de la planta de café (Coffea Arabica, Cafeto).  El principio activo de estas semillas o granos es la cafeína, que se encuentra en una proporción de 1,50%: este compuesto químico orgánico tiene aplicaciones varias ya que no solo se utiliza para preparar infusiones de café después de las comidas, sino que también se utiliza en las bebidas refrescantes.

Diversos estudios, destacan sus propiedades nutricionales, entre ellas la de ser un estimulante físico que reduce la fatiga y fortalece la concentración mental. Pero eso no es todo:

Es importante tener en cuenta el tipo de café que habitualmente solemos consumir, dado que no es igual uno de tueste natural (que tiende a ser un café mucho más saludable y con un mayor número de beneficios y de propiedades nutricionales), que uno torrefacto, que ha perdido nutrientes al haber estado sometido a altas temperaturas, de tal manera que han aparecido también sustancias un tanto tóxicas.

Es una fuente importante de antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres y el estrés oxidativo, (causantes  del envejecimiento),  ya para contiene dos veces más de antioxidantes que el vino tinto por ejemplo.

Los beneficios de su consumo son múltiples aunque a pesar de ello, es recomendable  no tomarlo en dosis muy elevadas, (no más de dos al día), ya que estos beneficios no están al alcance  de todos. Al contrario, su uso elevado puede conducir a un aumento del ritmo cardíaco y al insomnio, (es aconsejable no tomar café a partir de las cuatro de la tarde).

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En cuanto a los niños, hay opiniones para todo, por lo que es mejor seguir las recomendaciones del pediatra, aunque a partir de los ocho o nueve años, en principio, no es malo que tomen por la mañana una taza  (no más) de café suave y muy diluido acompañado de leche, ya que les puede ayudar a estar más “despiertos” durante su jornada en el colegio.

Por mi parte, un café con leche forma parte de mi desayuno habitual, acompañado con fruta, y muesli o cereales integrales.  No suelo tomar más café durante el día. Tés verdes, rojos, blancos o azules suelen componer el resto de las infusiones diarias.

¿Y vosotros? ¿Soléis tomar café habitualmente? ¿Cuándo? ¿Cuántos? ¿Solo o con leche? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!

Besos desde mi blog!!!

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