Un año más y con la llegada de la nueva temporada, muchas personas se plantean comenzar alguna nueva actividad física. A pesar de que el running está ganando muchos adeptos, hay otras disciplinas más relajadas y menos «agresivas» para aquellos que no están acostumbrados a hacer ejercicio, como el Yoga o Pilates, que suelen ser una valor en alza.
Cuando me preguntan si es mejor practicar Yoga o Pilates, mi respuesta suele ser más o menos la misma: los dos métodos son igual de buenos y efectivos, siempre y cuando se realicen con conocimiento y disciplina.
Mientras que la práctica del Yoga se basa en una serie posturas estáticas denominadas asanas (a excepción del Kundalini y otras disciplinas puntuales) que armonizan la elasticidad, fortalecen los organos internos y equilibran el sistema nervioso, en el método Pilates se realizan una serie de movimientos basados en la fuerza y control del centro abdominal (core o power house), con un limitado número de repeticiones de cada ejercicio, que promueven un equilibrio músculo esquelético y mejoran el alineamiento de la columna, modelar los músculos para alargarlos y estilizarlos, fortaleciendo a la vez la musculatura profunda que por lo general, tendemos a abandonar a medida que vamos envejeciendo.




