¿Cuántos de vosotros no ha necesitado de algún estímulo relajante?
Con todos los estímulos “negativos o agresivos” que el cerebro puede llegar a recibir a diario, como el ruido (sí, la contaminación acústica de las ciudades, coches, motos, claxons, gritos, música, televisión, máquinas u obras en edificios y cales, etcétera), el estrés en el trabajo (o por estar sin él), los problemas personales (pareja, padres, hermanos) y familiares (hijos etcétera) , las malas noticias, y seguimos con los etcéteras…. no es de extrañar que en algún momento del día (o durante toda la jornada) nos podamos sentir súper estimulados y sobrecargados.
En momentos así, es casi imposible relajarse y concentrarse. Para ello el cerebro recurre a ciertos neurotransmisores (químicos naturales) que ayudan a calmar la actividad cerebral excesiva promoviendo estados mentales de mayor paz y relajación. El neurotransmisor principal de este tipo, es el GABA (ácido gama amino butírico).
