Para las que tengáis la piel grasa, con tendencia a acné, o simplemente queráis limpiar en profundidad vuestra piel, mi consejo para hoy son las mascarillas de arcilla o barro.

La arcilla ayuda a estimular la circulación en la piel y todavía más importante cuando usamos la arcilla en mascarilla, ésta se seca sobre la piel absorbiendo los aceites e impurezas en la piel, dejándola fresca, tersa y limpia.

En el mercado, se pueden encontrar mascarillas de arcilla o barro en formato unidosis en polvo o pasta (farmacias y tiendas de alimentos naturales y herboristerías) así como envasadas en tarro o tubo (una de mis favoritas es la mascarilla de arcilla y regaliz de jovees).

Lo ideal es dejar actuar la arcilla sobre la cara, hasta que ésta se seque completamente.

Mientras la mascarilla ejerce su función, tumbadas en el sofá, podéis relajaros escuchando música clásica o New Age y encender una barrita de incienso para acabar de obrar la maravilla «efecto relajante».

Para retirarla, es mejor hacerlo con una esponjita o toalla humedecida con agua tibia o caliente, para acabar de limpiar en profundidad.

Por último, la aplicación de un tónico, agua de rosas o similar e hidratar la piel, acabará con este momento de «belleza»!!!

Besos desde mi blog!!!!