Hoy quiero hablar sobre la limpieza del rostro femenino y masculino. Los pasos son muy sencillos, y siempre necesarios (mañana y noche): un limpiador especial adecuado para vuestro tipo de piel y agua. Simple y básico.

Pero eso no es todo. Una vez por semana es conveniente hacer una limpieza más profunda o exfoliación cutánea para remover las células muertas y la suciedad que queda acumulada a pesar de la limpieza de todos los días.

Al exfoliar la piel, promovemos la regeneración de células nuevas, activamos la circulación, suavizamos la piel, la fortalecemos y la proveemos de elasticidad.

Mi propuesta para hoy son unos exfoliantes faciales caseros hechos a base de productos naturales.

Los exfoliantes suelen estar compuestos por pequeños granulitos, que mediante su aplicación mediante suaves masajes sobre la piel, ayudan a eliminar las células muertas.

Algunos de los ingredientes más utilizados para la fabricación de exfoliantes caseros suelen ser el azúcar, avena o almendras molidas, todas ella mezcladas con miel o aceite de oliva:

Se mezcla en un recipiente cinco cucharadas gramos de almendra finamente molida, cinco cucharadas de miel de abejas y un chorrito de aceite de oliva.

Se deja reposar unos minutos. Seguidamente, masajear el rostro con la pasta resultante, insistiendo en la zona T, (frente, barbilla y nariz), durante unos minutos. Enjuagar bien con agua tibia.  Si deseáis, podéis sustituir la almendra molida por harina de avena.

Exfoliante a base de azúcar, aceite y limón

Se mezclan tres cucharadas de azúcar moreno y dos cucharadas de aceite de oliva, después se añade un chorrito de zumo de limón. Remover bien y aplicar masajeando suavemente el rostro, insistiendo en la zona T (frente, barbilla y nariz), durante unos minutos. Enjuagar bien con agua tibia.

Exfoliante a base de yogur y sal marina

Este exfoliante es ideal para pieles grasas. En un recipiente, se colocan tres cucharadas de yogur natural, sin azúcar ni sabores y se añade una cucharada y media de sal marina. Se mezcla todo bien y se aplica en el rostro mediante suaves masajes circulares, como en los demás casos, insistiendo en la zona T.

Se deja en el rostro durante cinco minutos y se retira con agua tibia.

Después de la exfoliación que hayáis elegido, debéis tonificar e hidratar la piel, aunque de vez en cuando, podéis dejar respirar la piel, sin necesidad de hidratarla.

Los ingredientes de los exfoliantes naturales ya le han aportado la suficiente nutrición para esa noche.

Ya me explicaréis los resultados.

¿Y vosotros? ¿Tenéis alguna receta de exfoliante casero? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog