1.- No hay belleza sin limpieza diaria. Es un paso diario inexcusable. El cuidado diario de la piel necesita una limpieza diaria, (aunque no te hayas maquillado).

Con una limpieza adecuada se eliminan residuos grasos segregados por la piel, restos de sudor,  maquillaje, polvo y otros contaminantes del ambiente que se van depositando en la piel por el día, etc..

Es necesario limpiarse la cara dos veces al día (mañana y noche), siempre, siempre y siempre.  Aunque cualquier producto vale… 

La mayor parte de los jabones son alcalinos (pH alto) por lo que tienden a secar e irritar la piel. Lo ideal es utilizar una producto limpiador (aceite, gel, crema o agua micelar) específico para tu tipo de piel (seca, grasa, sensible, mixta, joven, madura, etc…).

2.- Reconforta tu piel. Después de realizar una profunda limpieza facial, debemos tonificar la piel. De esta manera conseguiremos, entre otras cosas,  eliminar los restos de suciedad, maquillaje y del propio jabón limpiador empleado para la limpieza.  Es importante no olvidar este paso, previo a la hidratación, aunque a veces por prisa, pereza o hasta para ahorrar un producto extra, lo omitimos.

Este paso te ocupará un par de minutos, y tu piel te lo agradecerá. El tónico es un producto de belleza que sirve para descongestionar, refrescar y estimular la micro circulación de la piel y preparar la piel la para el tercer y último paso  del ritual de belleza diario: la nutrición o hidratación (según las necesidades).

3.- La hidratación es lo que llena de vida tu piel. La piel debe hidratarse diariamente para conservarse sana, protegida y así retrasar la aparición de las primeras arrugas y líneas de expresión. 

La hidratación es el tratamiento más adecuado para las pieles jóvenes  (de 20 a 30 años)  que todavía no necesitan luchar contra los efectos del tiempo, pero necesitan protegerse de factores como el clima, la polución, el tabaco, el estrés  etc.  ya que todos ellos pueden alterar su equilibrio natural  dando paso a la deshidratación, independientemente  del tipo de piel (grasa, mixta, seca o sensible).

4.- Mima tu rostro con  un masaje casero. La cara acumula tensiones durante todo el día, por lo que es muy recomendable relajarse aplicando un breve automasaje (ya le dedicaré un post a ello).

De esta manera,  se facilita una mejor absorción de las cremas y se mejora la circulación sanguínea, además del efecto beneficioso de “relax” para tu piel.

5.- ¿Quieres un Coctel de belleza?: Aplícate un sérum. Es un complemento perfecto para la belleza de la piel. El uso de un sérum es una de las mejores opciones en cosmética para luchar contra la flacidez, arrugas, manchas, etc.

Seguro que encuentras uno indicado para tu piel y tu problema. Habitualmente se deben aplicar antes de la hidratación, sobre la piel perfectamente limpia, para tratar el problema en mayor profundidad.

¿Y tú? ¿Sigues estos cinco pasos para cuidar y embellecer tu piel?