La patata es el segundo alimento más consumido en el mundo.

Es una fuente de comida barata y nutritiva y con muchos recursos en la cocina. Se puede comer sola o como acompañamiento de casi todo. Se puede freír, hervir, al vapor, asar, hacer sopas, purés, cremas, estofados, ensaladas.  ¿Me he olvidado algo?

Tienen una supuesta mala fama (pobrecillas), ya que mucha gente todavía cree que las patatas “engordan”. Nada más lejos de la realidad!! . Es cierto que su aporte calórico varia considerablemente en función de si se come frita,  en “chips”, asada o hervida, pero la patata por si misma, no engorda.

Cien gramos de  patatas hervidas aportan 80 calorías aprox., mientras que un plato de  patatas fritas, también de cien gramos,  contienen 240 calorías aproximadamente; aunque las reinas de las calorías son las patatas en “chips” (o de churrería), ya que tienen 550 calorías aproximadamente por cien gramos.

Su consumo muchas veces ha sido vetado en algunos regímenes de adelgazamiento, y durante una temporada se desprestigió su consumo (considerada “comida de pobres”),  pero debido a las propiedades tan beneficiosas para la salud, es un alimento que conviene no suprimir, al revés, es aconsejable incluirlas en la dieta cotidiana, preferiblemente  hervidas o asadas, en lugar de fritas con aceite (por su alto valor calórico).

La patata es rica en vitaminas: C, A, B1, B2, B6, PP, Niacina y ácido fólico. También contiene numerosos minerales que juegan un papel importante como catalizadores del organismo, como hierro, zinc, cobre, fósforo, azufre, cloro, sodio, cromo, manganeso, níquel, cobalto y vanadio.

Comer una patata mediana con piel aporta cerca de la mitad de la ingesta diaria recomendada de vitamina C. Pero eso no es todo, las patatas contienen fitoquímicos, (carotenoides y polifenoles), conocidos por sus propiedades antioxidantes.

Curiosamente, las patatas poseen el contenido más elevado de proteínas de la familia de los tubérculos (alrededor de un 2%).

Debido a que gran parte de sus propiedades benéficas (y fibra) se concentran en la piel, es recomendable siempre que se pueda (cuando las patatas esté nuevas) cocinarlas y comerlas sin pelar.

Las patatas son muy adecuadas para las dietas de los niños, adolescentes y personas de la tercera edad, por la cantidad de hidratos de carbono, vitaminas y minerales que contiene.

Además de ser una fuente de comida barata y nutritiva, hay estudios que ponen en relieve sus propiedades benéficas para la salud:

– Es recomendable en problemas estomacales (es un excelente anti-ácido).

– Es diurética.

– Antiespasmódica.

– Ayuda en casos de cistitis, prostatitis y cálculos renales.

– Problemas hepáticos (hervida o al vapor).

– Es beneficiosa para el sistema inmunitario.

– Favorece un sueño apacible y ayuda a calmar los espasmos y calambres ejerciendo una función sedante del organismo.

Pero eso no es todo, en uso externo, (a modo de cataplasma)  la patata es un remedio usado por las abuelas (y no tan abuelas) para aliviar heridas y quemaduras en la piel.

Gemmi-truco de belleza: Aplicad dos rodajas de patatas recién cortadas, una en cada ojo a modo de cataplasma, y dejar actuar durante cinco minutos mínimo.  Es ideal para obtener un efecto-flash de belleza, rebajar ojeras, ojos cansados e hinchados, y dar confort a la mirada.

¿Os animáis a poner más patata en vuestra vida? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog