Para facilitar el bronceado de la piel, es necesario prepararla debidamente. Ahora es la época perfecta para empezar la puesta a punto. ¿Cómo? Mediante limpiezas profundas o exfoliaciones cutáneas.

Una vez por semana es conveniente hacer una limpieza profunda o exfoliación cutánea para remover las células muertas y eliminar la suciedad que queda acumulada en la piel, a pesar de la limpieza de todos los días.

Al exfoliar la piel, promovemos la regeneración de células nuevas, activamos la circulación, suavizamos la piel, la fortalecemos y la proveemos de belleza y elasticidad.

Mi propuesta para hoy son unos exfoliantes corporales caseros muy sencillos, realizados a base de productos naturales. Los exfoliantes suelen estar compuestos por pequeños granulitos, que aplicados mediante suaves masajes sobre la piel, ayudan a eliminar las células muertas.

Algunos de los ingredientes más utilizados para la fabricación de exfoliantes caseros suelen ser el azúcar y sal gorda, mezclados con aceite de oliva, yogur o hasta con gel de baño:

Exfoliante a base de aceite de oliva y sal gorda. Se puede añadir unas gotas de aceite esencial de lavanda, para beneficiarse de sus propiedades relajantes.
¿Cómo preparar la mezcla? Yo suelo utilizar los siguientes porcentajes por cada dos cucharadas de aceite de oliva añado una cucharadita de sal gorda. (Orientativamente son seis cucharadas de aceite por tres de sal, más las gotitas de lavanda).

Se masajea bien todo el cuerpo con el preparado, (pero ojo, la piel debe estar previamente humedecida), y se retira con agua caliente.

Exfoliante a base de jabón de baño con sal gorda o azúcar. Los porcentajes que utilizo para este preparado son de una cucharada de gel por una cucharadita de sal y/o azúcar. Este exfoliante no lo suelo recomendar a las personas que tienen la piel seca, pero en cambio es fantástico para aquellos que tienen granitos en espalda, brazos y/o piernas, ya que ayuda a secarlos.

Exfoliante a base de yogur y sal gorda. Este exfoliante va bien para todos los tipos de piel ya sea seca o grasa. Se mezcla un yogur natural con cuatro cucharadas de sal gorda. Masajear el cuerpo bien con el preparado, y enjuagar profundamente  con agua caliente.

En todos los casos, es aconsejable aplicar el exfoliante con la ayuda de un guante de crin. Después de una buena ducha para eliminar los restos, la piel estará preparada para recibir una buena crema o leche hidratante.

Ya me explicaréis los resultados!!!

¿Y vosotros? ¿Soléis aplicaros exfoliantes corporales? ¿Los compráis listos para usar o los preparáis en casa? ¿Cuáles son? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog