Seguro que alguno de vosotros se ha hecho esta pregunta alguna vez. ¿las aceitunas engordan?  

Pues no. La pobre aceituna se ha ganado una “mala fama” inmerecida. Cien gramos de aceitunas (no una sola aceituna), tienen entre 135 y 200 kcal. por cada 100 gramos. Su valor calórico puede variar en función de su aderezo o del tipo de aceituna (por ejemplo verde o morada). En consecuencia, engordan menos que otros aperitivos, como las patatas chips o las almendras.

La aceituna forma parte de la dieta mediterránea, conocida por sus beneficios para la salud. Incluir en nuestra alimentación aceite de oliva, verduras y frutas frescas, legumbres, pescado y un poco de vino tinto, ayudará a mantener nuestra salud durante mucho tiempo.

Dentro de esta filosofía, se incluye el consumo de aceitunas, consideradas por algunos como  “perlas naturales de bienestar”, ya que contienen todos los aminoácidos esenciales, gran cantidad de minerales (Calcio y hierro), carotenos (provitamina A), vitamina C y tiamina, una buena cantidad de fibra y además son un alimento de fácil digestión.

Es verdad que las aceitunas tienen un contenido bastante alto en grasas (sobre un 20%), pero las grasas que contienen son del tipo insaturadas, entre los que destaca el acido oleico (Omega 9), el palmítico, ácido linoleico (Omega 6 ) y ácido linolénico (Omega 3). Como es sabido, las grasas insaturadas contribuyen a bajar el nivel de colesterol “malo”.

En algunas zonas rurales mediterráneas, la aceituna se comía diariamente, sobre todo en el desayuno y todavía aún, se mantiene esta costumbre en algunos pueblos. (En mi caso, recuerdo que en la zona de Les Garrigues (Lérida), donde mis padres tienen una casa rural, la aceituna es una de las «reinas de la mesa». Hasta mi madre prepara aceitunas en adobo, procedentes de los olivos de nuestra finca).

Algunos nutricionistas aconsejan ingerir siete aceitunas diarias, unos 25 gramos, dentro de una dieta equilibrada, ya que éstas tienen los mismos efectos a nivel cardiovascular que el aceite de oliva.

Sólo debe limitarse su consumo en aquellas personas que requieren una restricción de sal (por hipertensión, por ejemplo) o con sobrepeso u obesidad.

¿Y vosotros? ¿No os apetecería tomar unas olivitas? A mi, sí. Son un excelente aperitivo, y además me encantan ….. sobretodo las arbequinas. 

Besos desde mi blog!!!!