Hoy quiero hablar del calabacín.  Es una hortaliza que pertenece a la familia de las Cucurbitáceas.

Frutas tales como la sandía y el melón pertenecen a esta misma familia, junto con hortalizas tan comunes como el pepino o la calabaza.

El calabacín se ha cultivado desde tiempos inmemorables en todas las regiones cálidas de la Tierra. Por algo será…. 

Su principal componente es el agua, seguido de los hidratos de carbono y pequeñas cantidades de grasa y proteínas. Todo esto, unido a su aporte moderado de fibra, convierte al calabacín en un alimento de bajo aporte calórico, ideal para incluir en la dietas de adelgazamiento o exceso de peso.

Contiene vitamina C, B1, B2, B6 y trazas de betacaroteno, minerales tales como potasio, magnesio, sodio, yodo, calcio y algo de hierro.

Algunas de sus propiedades más destacadas son:

Ayuda a prevenir problemas relacionados con la piel, las mucosas, los músculos y las articulaciones (gracias a su aporte en vitaminas y minerales).

Ayuda al sistema inmunológico (por su aporte en folatos). ?Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

Es Diurético. Ayuda a la eliminación de líquidos desde el organismo. Son beneficiosos en caso de hipertensión, hiperuricemia y gota, cálculos renales, en caso de retención de líquidos u oliguria (producción escasa de orina).

Facilita las digestiones. Posee propiedades suavizantes sobre el aparato digestivo gracias a su contenido en mucílagos, un tipo de fibra que suaviza y desinflama las mucosas del aparato digestivo

Regula la función intestinal. Gracias a su contenido en fibra que le confiere propiedades laxantes.

También tiene propiedades antioxidantes.

Como uso externo, su aplicación resulta ser un excelente tratamiento para las quemaduras.

Para niños difíciles con la verdura (yo tengo una de ellos en casa) el calabacín es un alimento fácil de incluir en su dieta, gracias a su textura, color y sabor muy suave. Si se mezcla con patata, por su aspecto, es posible que se confunda con ella.

Los purés y cremas de calabacín (con patata y quesito) son platos suaves y fáciles de comer para los más pequeños.

La tortilla de patatas con calabacín es otro ejemplo. Todo sea para introducirles al sabor de esta nutritiva hortaliza.

Además del fruto de la planta del calabacín, también se pueden consumir sus flores (ahora están en una de sus mejores temporadas). Éstas pueden presentarse como acompañamiento de otros platos o constituir un plato por sí mismas.

Se pueden preparar de formas muy diversas: cocidas, asadas, fritas o incluso rellenas.

  Hoy día se ha perdido la costumbre de comer flores (menos en Francia y en Italia donde se utilizan para preparar platos muy variados), lo cual es una lástima  ya que son considerada un producto gastronómico «de lujo» y es lógico ya que sus formas y colores invitan a probarlas. Si tenéis la oportunidad, os aconsejo que no las descartéis.

¿Y vosotros? ¿Cómo preparáis el calabacín?

Besos desde mi blog!!!!