Debido a la falta de tiempo, las prisas, el trabajo, los niños, la casa…. Muchas personas no dedican el tiempo que se merece a su cuerpo, y por lo tanto tampoco le dedican mucho tiempo al entrenamiento físico, llegando a caer en el tópico de tener el cuerpo “fofo” u oxidado.
Una de las maneras más efectivas de poner remedio a eso, es buscar un espacio en nuestra agenda diaria para dedicar, sí o sí algo de tiempo para el ejercicio. Lo ideal sería practicar algún deporte, ya sea correr, nadar, bailar, hacer Pilates o hasta practicar yoga, para así llegar a descubrir las maravillas que el ejercicio puede regalarnos, pero ¡ojo! no esperéis cambiar vuestro cuerpo en dos meses: el entrenamiento, la constancia y la fuerza de voluntad, obrarán la transformación en el tiempo.
En cualquier caso, sea cual sea la frecuencia deportiva que se dedique, una alimentación adecuada ayudará a mejorar y facilitar los resultados obtenidos. Uno de los micronutrientes que trabaja la fortaleza muscular y puede ayudar es el cromo.






