Desde tiempos inmemorables, la uva ha sido una de las frutas más conocidas y apreciadas por sus múltiples virtudes para la salud. Hipócrates (padre de la medicina) ya la consideraba el alimento más completo y aconsejable en todas las etapas de la vida.
Su gran cantidad de sustancias antioxidantes (resveratrol, flavonoides y taninos, entre otros) refuerzan las defensas de nuestro organismo y contribuyen a retardar el envejecimiento.
La presencia de resveratrol la convierte en una fruta que ayuda a prevenir ciertas dolencias. (El resveratol tiene propiedades antiinflamatorias y tiene efectos sobre el metabolismo de los lípidos. Protege al corazón al reducir el nivel de colesterol, entre otras cosas).
Gracias a la acción de los azúcares y las vitaminas que contiene, la uva es muy aconsejable en casos de fatiga, anemia y estrés físico y mental.
Pero eso no es todo, la uva puede ser una buena base para hacer una excelente mascarilla casera antiarrugas, ya que su alto contenido en nutrientes estimulan la elasticidad en la piel.

