El polen está compuesto por granos diminutos que están contenidos en la parte masculina de las flores y que recogen las abejas y depositan en la entrada de la colmena. Contiene proteínas de alto valor biológico, (casi todos los aminoácidos esenciales) y es una buena fuente de vitaminas, entre las que cabe destacar las del grupo B, la vitamina C, E y betacaroteno, así como en diversos flavonoides como la quercetina. También contieve potasio, calcio, magnesio y silicio (ideal para deportistas y personas que tienen una gran actividad física).
En la medicina popular, el polen es un remedio natural usado fortalecer el organismo y el sistema inmunológico, sobre todo de niños propensos a coger resfriados y dolencias típicas del invierno, así como para estimular el apetito de los que suelen comer más bien poco.
Se usa como tónico revitalizante, ya que contiene un complejo de nutrientes (entre los que se encuentran azúcares de rápida asimilación) que aportan energía inmediata al organismo (ideal para niños y personas con gran actividad física y mental).
Por sus múltiples virtudes es un excelente aliado en astenia, cansancio, apatía, agotamiento físico, irritabilidad, ansiedad y nerviosismo. Pero eso no es todo…




