Durante la primavera y hasta el mes de junio las habas y guisantes frescos están en su mejor momento.
A pesar de que corra una leyenda negra sobre ellas, a cerca de su gran cantidad de calorías (o sea, que supuestamente “engordan”), nada más lejos de la realidad. Gracias a su riqueza nutricional y su aporte en fibra están indicadas en regimenes para adelgazar o “mantener la silueta”.
Comer habas y guisantes frescos de temporada es un verdadero placer. Lo ideal es comprarlas en vainas y desgranarlas justo en el momento de cocinar.
A veces, puede dar algo de pereza desgranar sus vainas, ya que durante gran parte del año comemos los guisantes y las habas congeladas (también están deliciosas y conservan su poder nutricional), pero el sabor de las habas y guisantes frescos no tiene ni punto de comparación. Son mucho más tiernos y sabrosos, tanto, que nosotras hasta nos los comemos crudos a modo de snack. ¿Porqué no? Tienen muchísimas propiedades.

