Muchas veces, la primera impresión es la que vale a la hora de elegir el calzado: los exhibidores en los escaparates de las tiendas, las rebajas de números sueltos, la marca o modelo que has visto en alguna revista, actriz o maniquí, etc… 

Una elección impulsiva puede hacer que compres un calzado que no se adapte a las características de tu pie. El calzado que utilices es fundamental, ya que un mal zapato puede llegar a generar incluso, problemas de salud y dolores de espalda.

Antes de comprar un par de zapatos, no está de menos seguir unos consejos generales para elegir un buen calzado y no dejarse llevar ciegamente por la moda, los descuentos o un flechazo a primera vista:

1.- Selecciona el zapato adecuado para la actividad que vayas a realizar con él (para trabajar, andar, ir de fiesta, correr, etc.). ?

2.- El zapato debe ser de material que respire como el cuero.

3.- Evita el calzado de plástico que no deja transpirar al pie.

4.- Busca zapatos suaves y flexibles que no sean rígidos.

5.- Evita modelos con costuras internas para evitar rozaduras.

6.- El talón del zapato debe ser fuerte para brindar contención, calzar cómodo y no resbalar.

7.- Evita los zapatos completamente planos, ni los que tengan mucho tacón (lo siento chicas, pero el tacón no suele ser un buen aliado de los pies) Lo ideal es un zapato de unos 4-5 cm. de tacón.

8.- El pie debe sentirse cómodo y amplio donde cada dedo tenga espacio con holgura.

9.- Evita comprar zapatos que no sean de tu talla ya que el zapato se tiene que adaptar al pie y no al revés.

10.- Conviene que el pie esté bien sujeto, con cordones, hebillas o similar

El momento idóneo para probarse el calzado es a última hora del día, cuando los pies están cansados e hinchados.

Al calzarte el zapato no debe dolerte ni apretarte nada. Eso de que el zapato se amolda después al pie es  falso; siempre es el pie el que termina amoldándose al zapato. 

El resultado no es otro que deformaciones como los dedos en martillo, en garra, los juanetes o las superposiciones de dedos que, según estadísticas de la Asociación Española de Medicina y Cirugía del Pie y Tobillo afectan en un 85% a las mujeres.

Besos desde mi blog!!!!