La cuperosis y la rosacea suele afectar en general a personas con piel clara, fina y delicada o sensible. La cuperosis  consiste en el enrojecimiento de las mejillas, bien con la aparición de “venitas” o un color rosado difuso.

Suele ser una afección hereditaria (que me lo digan a mi), o bien puede producirse como consecuencia de diferentes procesos como la menopausia, el clima seco de una montaña, la toma asidua de alcohol o la  rosácea entre otros.

La rosácea o acné rosáceo, suele aparecer a partir de los 25-30 años.

Consiste en dilataciones venosas alrededor de nariz y pómulos, causando enrojecimiento generalizado, soliendo aparecer pequeños granos que no producen comezón, por lo que pueden confundirse con el acné, aunque difieren de éste ya que no son debidos a causas hormonales. Factores externos como el estrés, el clima o consumir productos muy calientes o beber alcohol pueden agravar el problema.

En ambos casos, es necesario que sea un dermatólogo el que diagnostique y trate directamente el problema. Os lo digo por experiencia propia, como “sufridora” de couperosis y rosácea desde hace muchísimos años.

Según los dermatólogos, el tratamiento de estos problemas debe ser múltiple con:

  • Láser o IPL para eliminar las “venitas”.
  • Medicamentos para reducir la proliferación bacteriana en estos folículos sebáceos.
  • Tratamiento de LED para reducir la inflamación.
  • RETINOIDES para reducir la fabricación sebácea.
  • Una dieta adecuada con menos grasas pro-inflamatorias (Omega 6).

Por otra parte, para no agravar el problema en la piel es aconsejable evitar:

Los cambios bruscos de temperatura del frío al calor,

Las exposiciones prolongadas al sol,

El consumo de alcohol,

De la misma manera es aconsejable llevar un estilo de vida saludable, ordenado y alejado del estrés.

En cuanto al tratamiento cosmético, por supuesto que se deben utilizar los productos recomendados por un dermatólogo.

Si no fuese ese el caso, hay muchos factores que influyen a la hora de recomendar una crema u otra. En principio y para todos los tipos de piel,  es recomendable  la línea de productos de agua de rosas a poder ser en gel.

Las pieles sensibles con cuperosis y rosácea, pero además con tendencia a grasa (ese es mi problema), necesitan tratamientos que no les aporten nada de grasa a la piel, pero que calmen y descongestionen las rojeces.

Como tratamiento de limpieza, mis favoritos son las espumas limpiadoras Germisdin de Isdin o Toleriane mousse de La Roche Posay, ambas son unas espumas limpiadoras con agua, sin jabón, adecuada para pieles sensibles grasas, que no resecan nada la piel.

En cuanto a cremas más especificas para las rojeces, se puede utilizar el fluido antirojeces de Lierac (es muy fluido, efectivo y nada graso), o  la linea antirojeces de Clinique (funciona fenomenal), o siguiendo con cremas de farmacia también me gustan la linea Toleriane de la Roche Posay o las de  la línea para pieles sensibles de Avene.

¿Y vosotros? ¿Habéis sufrido rosacea alguna vez? ¿Teneis couperosis? ¿habéis probado la técnica laser o IPL para eliminar las venitas? ¿Qué tal os fue? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog