Con la llegada del otoño, la calabaza vuelve a protagonizar o al menos, acompañar muchos de los platos de temporada.

¿Quién de vosotros no ha tomado un puré de calabaza? ¿Salsa de calabaza? ¿Calabaza frita? ¿Al horno? ¿O pastel de calabaza? Las aplicaciones de la calabaza en la cocina son infinitas (o casi). Su atractivo color y delicioso sabor la hacen un ingrediente muy versátil en platos salados y dulces.

Su característico color amarillo es debido a su riqueza en betacarotenos o lo que es lo mismo, pigmentos naturales liposolubles de colores vivos, amarillentos y rojizos, mediante los que el hígado y el intestino delgado son capaces de generar vitamina A, nutriente esencial para nuestro organismo.

La calabaza también es rica en vitamina C, y en menor cantidad, algunas vitaminas del grupo B. Entre los minerales que contiene cabe destacar su cantidad de Potasio, Magnesio, Hierro y Zinc.

Es baja en calorías (menos de 20 Kcal. Por cien gramos) y rica en agua y fibra soluble (mucílagos), por lo que suele estar indicada a las personas que quieren perder peso o mantenerlo.

Pero eso no es todo:

La calabaza tiene propiedades diuréticas y depurativas. (El zumo de calabaza es un buen laxante y  desintoxicante del organismo).

Mejora la salud del cabello, uñas, piel, mucosas, huesos, dientes y vista (por su aporte en vitaminas).

Ayuda a fortalecer el sistema inmunitario (por su riqueza en antioxidantes).

Estimula la función del páncreas ayudando a regular los niveles de azúcar en la sangre.

Facilita las digestiones y mejora la salud intestinal. Gracias a su riqueza en mucílagos, tiene una acción suavizante y protectora de la mucosa del estómago, por lo que su consumo está indicado en caso de acidez de estómago, dispepsia (mala digestión) o gastritis, entre otras dolencias a la vez que favorece y regula el tránsito intestinal.

Por su rico aporte nutricional, es muy recomendable introducirla en la dieta infantil, ya que su característico color y sabor, la hace muy apetecible en los niños, sola o bien como un ingrediente más en el puré de verduras para los más pequeños de la familia.

Y hablando de pequeños y de calabazas … ¿Estáis preparados para Halloween?

¿Y vosotros? ¿Os gusta la calabaza? ¿Cómo soléis prepararla? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

Besos desde mi blog!!!

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Fuente: Vivir bien es un placer