No os voy a contar como ha llegado a mis manos porque quizá no me creeríais, por lo que tengo el verdadero placer poder de compartir con vosotros el diario particular del viaje a Marruecos, (para ser más exactos un tour en Bicicleta), que Bobbi Brown y su familia realizaron durante unos días de descanso, y que ha servido como fuente de inspiración de su colección de maquillaje para el otoño 2011.

Como veréis, el relato está escrito en primera persona, ya que es la propia Bobbi la que narra su experiencia. Espero que os guste tanto como  a mi:

DÍA 1

Comenzamos nuestro viaje en la ciudad de Marrakech al sur de Marruecos. Mi marido y yo viajamos con Backroads, una agencia de viajes que organiza increíbles tours en bici por todo el mundo.

Por la tarde fuimos a la antigua ciudad árabe.  Paseamos por los pasadizos en forma de laberinto y por los senderos del Mercado de la ciudad, dónde me topé con vibrantes textiles y alfombras, con objetos de cuero, latón y  de hierro, instrumentos musicales,  increíble joyas y cerámicas, y un increíble despliegue de especias, polvos y perfumes. Podría haberme pasado días enteros en aquel Mercado – era tan dinámico e inspirador. De hecho, los suntuosos tonos morados, marrones, y rojos del Mercado, me inspiraron para crear la colección de Otoño – Invierno 2011 con este personal boho chic: Marrakech Chic.

Uno de los puntos álgidos de la tarde fue cuando visitamos el gigante barrio del centro de Marrakech, “La Plaza de la Muerte”, era como entrar en otro mundo, estaba lleno de tumbas, de serpientes, adivinos, herboristas, cuenta cuentos, músicos y acróbatas. Fue una experiencia maravillosa que preservaré conmigo durante un largo tiempo.

DÍA 2

Esta mañana hemos viajado a Tamesloht, un pequeño pueblo que estaba rodeado por bosquecillos de olivos. Me encantó aprender sobre la prensa de la aceituna y la producción de aceite de esa región, desde entonces el aceite de oliva es uno de mis productos preferidos delicioso y saludable,  y un remedio casero para la piel y pelo secos.

En Tamesloht visitamos un lugar sagrado dónde pudimos entrar en una casa tradicional de Marruecos. El patio central estaba lleno de esculturas, baldosas de mil colores con incrustaciones de madera, era maravilloso.

Tomamos un picnic en el lago Ralais du LacFor, tenía una vista espectacular del Atlas. Por la tarde pedaleamos por el pacífico campo que llevaba a las montañas del Atlas, donde el paisaje cambiada con cada giro. Ver el país en bici nos dio una maravillosa perspectiva y es la única manera de asimilar todo. Además no me importó dar rienda suelta a las deliciosas comidas de las que disfrutábamos.

Por la tarde llegamos a nuestro precioso hotel, La Rosarie, que estaba completamente aislado por las montañas y el paisaje, además tenía jardines de rosas preciosas.  Mi marido y yo paseamos  y nadamos en la piscina antes de irnos a dormir.

DÍA 3

Hoy hemos ido de excursión por el Valle de Imlil hasta el pueblo de los Bereberes, al que solo se puede llegar andando o con mulas. Durante el camino encontramos un poco de tráfico de mulas, cabras y algún que otro viandante. Definitivamente no tenía nada que ver con andar un día por Nueva York.

Acabamos nuestro paseo en una colorida calle privada dónde fuimos recibidos en la casa de unos locales. Sentados en unos cojines, bebimos un delicioso té de menta y probamos un pan fresco típico de la zona, nueces y aceitunas. Me encantó conocer a los niños de la familia – recuerdo sus increíbles caras iluminadas y frescas, y sus profundos labios rojizos, que también me sirvieron de inspiración para mi nueva colección de barras de labios de este otoño.

DÍA 4

Esta mañana nos hemos despedido de las montañas y hemos seguido con nuestra caminata hacia el oeste de las llanuras de la costa de Marruecos. Cuando nos acercábamos al Atlántico se notaba algo diferente en el ambiente. El paisaje ondulado, las casas encaladas y la brisa del mar eran tan diferentes de lo que acabábamos de ver, del desierto, de las montañas y de los Kasbahs.

Dimos una vuelta en bici desde la ciudad de Amizmiz hasta la ciudad portuaria de Essaoira. Nuestro guía local, Hassan, nos llevó por las calles más estrechas de la ciudad, con casas encaladas que tenía los marcos de las ventanas y las puertas pintados en azul. Me interesó saber que los músicos Cat Stevens y Jimi Hendrix habían pasado mucho tiempo ahí. Paseé por las tiendas locales donde adquirí joyas y alfombras hechas a mano.

Nuestro hotel en Essaoria,  l´heure Bleue, nos recibió con una decoración de la África colonial y con vistas estelares de la ciudad y del puerto. Esa noche me relajé con una de las tradiciones más veneradas, pasando tiempo en los hammam del hotel, o en la tradicional bathouse. Era tan relajante – podría haber pasado un día entero ahí.

DÍA 5

El viaje en bici que hemos hecho esta mañana nos ha llevado hasta el pueblo de Moulav Bouzarqtoune que está al lado del mar y hasta la increíble playa de Sidi Kaouki, que es famosa para hacer surf. En el camino vimos un escena impactante – cabras que escalaban los árboles y se quedaban en las ramas más altas buscando los frutos de los árboles argán. Fue una visión inesperada por lo que me aseguré de hacer fotos. ¿Quién se podría imaginar que veríamos cabras en los árboles?

Con esta excursión nos entró bastante hambre, por lo que cuando llegamos a Moulay Bouzarqtoune comimos en el Chalet de la Page que tenía los mariscos y las verduras más deliciosas que jamás he probado.

Esa tarde fue uno de los puntos importantes del viaje: Paseé en un camello por la playa y las dunas. ¡Una experiencia inolvidable!

DÍA 6

En el último día del viaje, dimos una vuelta relajada por el campo, nos paramos a visitar a una mujer que hacía productos con el aceite de argán. Nos quedamos a ver como se extraían los granos de argán y como sacaban el aceite, y probamos algunos de sus productos, incluyendo el amlou que es como una rica y deliciosa mantequilla de cacahuete. Me encantó conocer a la mujer de la cooperativa – era realmente inspiradora. Eran tan amables y entusiastas enseñándonos la extracción y la fabricación del aceite.

Después de despedirnos de nuestro grupo, nos dirigimos a Marrakech para coger el vuelo de vuelta. Era la mejor forma de terminar una semana inolvidable en Marruecos. «

Tras su vuelta al trabajo, una emocionada Bobbi compartió con su equipo la inspiración que encontró en Marruecos. Les mostró los colores vibrantes de los polvos, de las especias y de los pigmentos de los mercados de Marrakech y Essaouira, al igual que las fotos que sacó de la arquitectura tradicional, de las alfombras, y de los diseños de interiores.
Estas piezas fueron las que inspiraron su colección de otoño-invierno 2011,  disponibles a la venta desde este mes de septiembre. Según la misma Bobbi apunta: “Al ver los productos y los tonos en esta colección, vuelvo a revivir esa increíble semana en Marruecos”.

¿Qué os ha parecido el diario del viaje a Marruecos narrado por Bobbi Brown?