Después de un día agotador, ¿Cuántos de vosotros no firmaría por un masaje relajante para sentirse mucho mejor? Seamos honestos, a todos nos encantaría que nos dieran un buen masaje en la espalda (lugar más complicado para hacerse un auto masaje), en las piernas y pies (ideal después de una sesión de entrenamiento, running o largo paseo..) en el cuello o hasta en la cabeza. Un masaje siempre es un regalo gratificante.
La realización de un masaje habitualmente se relaciona con la relajación, sin embargo los beneficios del masaje para la salud son numerosos. Además de mejorar el estado emocional, un masaje puede mejorar problemas físicos (dolores musculares, contracturas, etc…) y en muchas ocasiones, pueden ser un complemento para otros problemas de salud.
El dolor muscular suele estar muy relacionado con tensión, sobrecarga o lesión muscular por una actividad física intensa. Se produce en músculos concretos y comienza durante o justo después de la actividad.
Aunque menos frecuente, el dolor muscular puede ser un síntoma de alguna otra enfermedad o aparecer como efecto secundario de algún medicamento.
A pesar de que el tratamiento suele realizarse con antiinflamatorios (paracetamol o ibuprofeno), también se puede optar por otros tratamientos menos agresivos y/o complementarios, entre los que encontramos los masajes, ya que los dolores musculares, sobre todo por sobrecarga, responden muy bien a una buena friega.
Si a ello le añadimos un aceite esencial como vía para la fricción en el cuerpo, le sumamos los poderes curativos de la aromaterapia y la fitoterapia.
Algunas de las plantas y especias más usadas para los masajes terapéuticos son:
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