Empezar a correr. Una gran decisión, pero … ¿por dónde comenzar? He aquí la cuestión!!!
Después de un primer momento en el cual asumimos este nuevo reto, el primer planteamiento debe ser poner unos buenos cimientos. Para ello, en el caso del correr nos deberemos de centrar en la base de que son las zapatillas de correr.
Ojalá elegir unas zapatillas fuera una tarea fácil. No, no lo es. Antes de ir a una tienda a escoger unas zapatillas debemos de pensar en cosas cómo: ¿somos pronadores, supinadores o neutros? , ¿queremos zapatillas de competición o entrenamiento?, ¿cuál es nuestro peso?, O bien: ¿Qué marca escojo? Esas y otras muchas cuestiones influirán notablemente en las zapatillas que nos compremos, así como en su precio.
Empecemos por lo más fácil. Si empezamos a correr y probablemente ya no somos unos jovencitos de 20 ó 25 años, es recomendable que nos olvidemos de los modelos deslumbrantes de las grandes marcas, ¡ojo!, no por que no sean buenas, sino porque quizás vale la pena empezar con algo más económico, práctico y funcional.
Las marcas más comerciales como Asics, Nike, Reebok o Adidas son bastante (o muy) caras, y suelen ser las elegidas por los corredores de carreras populares (o para entrenamiento sin más). En cambio, si os acercáis a una carrera NO popular, de corredores (de los de “verdad”), veréis como el abanico de marcas se amplía a otras no tan conocidas: Mizuno, Saucony, Brooks o Joma; todas ellas no tan conocidas entre los corredores populares, pero que sí tienen un renombre dentro del “mundillo runner” (corredor).




