Mi propuesta para hoy es un ejercicio muy fácil de seguir (de meditación), para ser realizado a cualquier hora del día, cuando estéis muy estresados o tengáis algún pensamiento o preocupación que no os podáis quitar de la cabeza.
La idea general de este ejercicio será utilizar la música como elemento para dejar que vuestro cuerpo fluya mientras se mueve a su ritmo. Para ello, necesitaréis una o varias canciones de música New Age o clásica, sin sonidos estridentes, (para que su efecto sedante surja efecto). Yo suelo usar melodías con sonidos de la naturaleza, voces relajantes, instrumentos de viento, cuerda, etc…
Intentad realizar el ejercicio en una habitación oscura o semi oscura o bien al aire libre en algun lugar tranquilo y a poder ser en silencio o con poco ruido para evitar distracciones (los que estéis veraneando cerca de la playa o en la montaña, estoy segura que si os lo proponéis encontraréis algún rincón con un encanto especial). Y para los que estéis en casa, intentad aprovechar algún momento «de paz» (como por ejemplo a primera hora de la mañana, antes de que los demás miembros del hogar se hayan despertado).
Una vez hayáis elegido el lugar y la melodía que os acompañará, ya podéis comenzar a realizar el ejercicio, que consta de diez pasos:




