Puede parecer una tontería, pero sí, algunas veces, la tensión emocional ya sea generada por estrés o ansiedad, puede generar un cambio postural que provoca la contractura permanente de la musculatura.
El pie, como sistema de soporte, es una de las partes del cuerpo que más sufren los problemas musculares asociados a los estados de estrés o ansiedad.
Según los expertos reunidos en el 45 Congreso Nacional de Podología celebrado en Sevilla y tal como nos explica Fernando Ares, presidente de la Asociación Europea de Podología Integrativa (AEPI): “El estrés y otros estados emocionales como la ansiedad o la depresión provocan una serie de cambios posturales que acaban afectando al pie, que actúa como sistema de adaptación a esos cambios”.


