¿Cuántos de vosotros no ha sentido alguna vez aturdimiento, cansancio, falta de energía o ganas de hacer la siesta después de comer y/o a partir de las tres de la tarde?
Según un estudio realizado en Gran Bretaña a mil personas en el entorno laboral, reveló que casi el 74 por ciento de ellas sufrían un bajón de energía después de comer, admitiendo ser menos productivos por la tarde. Ese sentimiento de aturdimiento, es conocido como el “síndrome de la siesta”.
¿Pero, por qué se produce ese aturdimiento, agotamiento o cansancio vespertino? Podríamos echarle la culpa al ritmo y estilo de vida modernos. Ya se sabe, lo de siempre: comidas rápidas y no siempre saludables, poco ejercicio físico (o nada) y la falta de sueño.
Si bien éstos pueden ser factores contribuyentes, ninguna cantidad de alimentos, ejercicio o dormir bien por la noche, puede contrarrestar por completo a nuestro calendario biológico del sueño (conocido en medicina como el ritmo circadiano).
