Usado en la medicina tradicional China, desde hace más de 3000 años, el té verde se usa para ayudar a eliminar las toxinas y para prolongar la juventud. (Los Taoístas denominaban al té verde como «el elixir de la inmortalidad»).

Los polifenoles contenidos en el té verde, poseen propiedades antioxidantes, anticancerígenas e incluso antibióticas. Estas sustancias (los polifenoles) también tienen una acción «quema-grasas”, ya que contribuyen a aumentar el metabolismo basal, produciendo un aumento del gasto energético, ayudando así a perder peso más rápidamente.

Además, las sales contenidas en el té estimulan la diuresis y la eliminación de toxinas. Este efecto diurético es muy beneficioso en las dietas de adelgazamiento.

En principio, consumiendo tres tazas diarias de té verde (sin azúcar y en infusión), se puede conseguir una reducción de peso de un kilo en tres meses. Su efecto es más notorio si se combina con un cambio en el estilo de vida, especialmente con algo de ejercicio y una alimentación sana y equilibrada.

¿Y vosotr@s? ¿Os gusta el té verde? ¿Cómo lo tomáis? ¿Habéis notado sus efectos “diuréticos” y “adelgazantes”?