El sol y el agua de mar ayudan a secar los granitos de la cara, mejorando el aspecto de las pieles grasas y acneicas, pero con la vuelta a la rutina, después de las vacaciones y si no hemos tratado el problema desde la raíz, es posible que el acné vuelva a reaparecer con más fuerza, debido al “efecto rebote”.

Para evitar este problema, eliminar las impurezas, alisar la piel y aportarle resplandor, suavidad y belleza, es recomendable un tratamiento más intensivo, también durante la época estival,  mediante una mascarilla purificante y/o exfoliante.

La mascarilla que os propongo en este post está compuesta por arcilla blanca (o caolín), ácido málico y avena.

La arcilla blanca tiene propiedades descongestionantes, purificantes, calmantes y hasta regenerantes, gracias a su contenido en sales minerales tales como el silicio, magnesio, zinc, calcio, cobre, selenio, aportando luminosidad y belleza al cutis.

Por su parte, el ácido málico es un ácido frutal AHA (Acido Alfa Hidróxido) que actúa como agente exfoliante, eliminando las células muertas de la piel, y ayudando así a regenerarla, evitando su envejecimiento y mejorando su textura y flexibilidad.

La avena es un cereal muy usado en cosmética ya que tiene propiedades hidratantes, regenerantes y antioxidantes que cuidan y protegen la piel, suavizándola y mejorando su aspecto.

La avena tiene la virtud de descongestionar y calmar las pieles sensibles, secas e irritadas, mientras que también puede absorber el exceso de sebo de las pieles grasas, según las necesidades de la piel.

Para preparar la mascarilla se necesita los siguientes ingredientes:

1 cucharada sopera de arcilla blanca o caolín

10 gotas de aceite de oliva

1 cápsula de ácido málico (lo venden en tiendas de dietética)

½ cucharadita de café de avena en polvo

agua (puede ser termal)

Se pone la cucharada de arcilla blanca en un bol pequeño y se añade agua poco a poco (como si preparásemos una salsa) hasta que coja la consistencia de una mayonesa.  Para rectificar con la consistencia, podéis ir jugando con las cantidades de agua y/o arcilla, poniendo más o menos cantidad hasta que encontréis el punto adecuado (como una  salsa ligada).

Una vez ligada la mezcla, le añadimos las gotas de aceite, el polvo contenido de la cápsula de ácido málico y la avena en polvo. Dejamos reposar unos minutos.

Aplicamos la mascarilla en el rostro bien limpio y seco y dejamos actuar durante aproximadamente máximo cinco minutos, (que será más o menos el tiempo que tardará la pasta en secarse).

Se retira con agua templada y mediante suaves masajes circulares para exfoliar y acabar de limpiar en profundidad el cutis.

Para las que no encontréis alguno de los ingredientes, o bien para las más perezosas, he encontrado una mascarilla con los ingredientes principales, arcilla blanca y ácido málico, glicerina y microesferas absorbentes.

Es la MASCARILLA EXFOLIANTE PARA PIELES GRASAS Y MIXTAS de HYSEAC (laboratorios Uriage – Precio 15 euros aproximadamente). Su aplicación es muy sencilla: se debe dejar actuar dos minutos y después aclara con agua templada. Notaréis los resultados!!!

¿Y vosotros? ¿Tenéis la piel grasa o mixta? ¿Soléis haceros mascarillas para limpiar en profundidad el cutis? ¿Cuál usáis? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

Besos desde mi blog!!!

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