Glutamato monosódico (GMS), potenciador del sabor, E-621 o como le quieran llamar. Cuánto más alejado estéis de él, mejor. Se utiliza meramente para mejorar o modificar el sabor de los alimentos.

Desgraciadamente se encuentra habitualmente en muchos de los alimentos procesados, desde concentrados en pastilla para dar sabor a los caldos, (y tan y tan usados para cocinar pasta, sopas, verduras…), sopas de sobre, salsas y comidas preparadas, galletas, snacks, bollería, salchichas de Frankfurt, embutidos, etc…..por no hablar de los restaurantes chinos y otros asiáticos, en donde se da rienda suelta a este condimento. Tanto es así que se estima que la producción de glutamato se ha multiplicado por siete en las dos últimas décadas.

¿Y qué tiene de malo? Mucho. Su consumo en exceso (o simplemente su consumo) puede dar algunos de los síntomas siguientes: dolor de cabeza, migraña, retención de líquidos, sensación de hinchazón, gases, dolor de estómago..


Es una gran fuente de antioxidantes, ya que contiene beta-carotenos, taninos, ácido nicotínico, ácido fólico y pectinas, entre otros. A parte de su aporte en nutrientes, el caqui tiene otros beneficios para la salud:


