A pesar de que se puede encontrar en el mercado casi todo el año (cada vez más, todo es posible), con el final del verano es, cuando la uva comienza su temporada natural, empezando a ofrecer sus mejores y dulces racimos dorados al sol.

La uva es una fruta rica en agua (80%) y en azúcares, (hasta un 16% aproximadamente), razón por la cual se ganó en su día una supuesta mala fama, sobre todo en algunos regímenes para adelgazar que, junto a los higos y el plátano, recomendaban evitar estas tres frutas.

Nada más lejos de la realidad. La uva fresca tomada con moderación (y sin abusar), no engorda. La uva fresca aporta unas 60 calorías por cada cien gramos para el alimento fresco, aunque si hablamos de uvas pasas, las calorías se disparan, pudiendo llegar a más de 260 por 100 gramos debido a su alta concentración de azúcares.

Las uvas aportan vitaminas del grupo B, y C, y en menor cantidad betacaroteno, y minerales como calcio, hierro, magnesio, fósforo y potasio.

Gracias a la acción de la glucosa (azúcares) y las vitaminas que contiene, la uva es muy aconsejable en casos de fatiga, anemia y estrés físico y mental, (siendo una fruta ideal para los niños, jóvenes y personas de la tercera edad).

Su gran cantidad de sustancias antioxidantes (resveratrol, flavonoides y taninos, entre otros) refuerzan las defensas de nuestro organismo y contribuyen a retardar el envejecimiento.

La presencia de resveratrol la convierte en una fruta con propiedades para prevenir ciertas dolencias. (El resveratrol tiene propiedades antiinflamatorias y tiene efectos sobre el metabolismo de los lípidos. Protege al corazón al reducir el nivel de colesterol).

La gran cantidad de agua y fibra que contiene la convierte en una fruta muy depurativa.

Ayuda a combatir el estreñimiento (es recomendable comerla sin pelar y con pepitas).

Las uvas no son perjudiciales si no se toman en exceso.  Solamente deben evitarlas, (debido a su alto contenido en glucosa), las personas que tengan problemas de diabetes, o por recomendación médica.

¿Y vosotros? ¿Os gusta la uva? ¿Cómo y cuando soléis tomarla? Estaré encantada de leer vuestros comentarios en mi blog