El cardamomo es una especia muy usada en la cocina asiática y en especial de la India, en la elaboración de currys, arroces, postres y para dar aroma y sabor en algunos tés. También es usada en pasteles, galletas y bollería junto a otras especias como jengibre, canela o clavo.

Pero además de sus usos culinarios, el cardamomo tiene una serie de propiedades benéficas para el organismo que lo convierten en un excelente aliado para algunos problemas leves del aparato digestivo.

Se utiliza para aliviar los cólicos, el meteorismo o gases, regular las funciones intestinales y facilitar la digestión (ideal en las fechas que se avecinan.. por las “comilonas de navidad”).

Contribuye a acelerar el metabolismo, ayudando a quemar más calorías y mantener el peso (la cual cosa no significa que ayude a adelgazar, no os confundáis!!).

También se suele usar como tónico aperitivo o para abrir el apetito, siendo indicado en personas con inapetencia, o en estados de debilidad o cansancio.

Además del uso del cardamomo en la cocina, en fitoterapia se utilizan sus semillas en infusión. Para prepararla, pone en una taza, una cucharadita de semillas de cardamomo recién molidas y se le añade agua hirviendo. Se deja infusionar durante diez minutos. Se puede tomar antes de las comidas para evitar los gases y como tónico aperitivo (en este caso, mejor tomarlo media hora antes) o después de las comidas para ayudar a hacer la digestión. En todo caso, es conveniente consultar con el médico o profesional de la salud.

¿Y vosotros? ¿Conocíais las propiedades del cardamomo? ¿Lo utilizáis en la cocina? ¿Cómo? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

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