¿Cuántos de vosotros ha acudido alguna vez al dermatólogo para que le echase un vistazo a un lunar “raro” de vuestro cuerpo? Yo sí.

La semana pasada fuimos a visitar a nuestro dermatólogo,  para que analizase un lunar  que mi hija tiene en la espalda.

pesar de que parece benigno y la niña lo tiene desde que nació, el lunar cada vez crece más y más y va tomando una forma un tanto peculiar.

Como la niña todavía es muy joven y en principio su lunar no parece raro, el doctor nos sugirió la técnica de la EPILUMINISCENCIA DIGITALIZADA o lo que es lo mismo, examinar el lunar con un  DERMATOSCOPIO,  es decir un aparato que permite ver los detalles más íntimos de estos posible “invasores” de la piel.

Mediante este sistema, los lunares al igual que otras lesiones de la piel son examinados y analizados digitalmente, pudiendo guardar las imágenes tomadas y comparar la evolución de las mismas, después de unos seis meses (o el tiempo que el médico crea conveniente).

De esta manera, nos podemos ahorrar una biopsia innecesaria, evitando así cicatrices que seamos sinceros, no son nada favorecedoras.

Lunares en la piel: ¿Cómo saber si son benignos o no?

Patrón globular del Nevus congénito de Gemma

Volviendo al caso de mi hija: mediante la epiluminiscencia, el doctor pudo observar que el gran lunar de Gemmeta es de PATRON GLOBULAR (en forma de “globos”) y para ser más exactos, es un Nevus melanocílico congénito, es decir, una proliferación benigna de melanocitos (células que dan color a la piel), y congénito porque la niña tiene este lunar desde que nació.

Por lo que nos contó el doctor, los lunares de patrón globular no son malignos ni presentan mayor problema que el meramente estético (bueno… ya respiramos tranquilas!!!), ya que suelen presentarse en la capa más superficial de la piel y como he dicho antes es una proliferación benigna de melanocitos en forma de pequeños globos.

En cambio, no  podríamos decir lo mismo de los lunares de PATRON RETICULAR, que son los que afectan a la dermis más profunda o dermis reticular, formada por alineaciones perpendiculares entre sí, con separaciones repetitivas en forma de retícula (de ahí su nombre) comprometiendo el margen y el posible nivel de invasión de un melanoma (transformación cancerosa de los melanocitos). Aunque bueno… ese tema lo dejo para otros post….

¿Y vosotros? ¿Tenéis muchos lunares? ¿Alguno de ellos os preocupa en especial? Estaré encantada de leer vuestros comentarios!!!

Besos desde mi blog!!!

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