No queda claro si el estrés por si mismo engorda o no. (Lo que engordan son otros factores, como una alimentación desequilibrada, la falta de ejercicio, factores genéticos y comer por estrés, etcétera). Pero por lo visto, las personas que intentan perder peso son más propensas a conseguir su objetivo si tienen menos niveles de ansiedad y duermen entre seis y ocho horas cada noche.

Según un estudio publicado en la revista International Journal of Obesity, en el que participaron 500 personas a las que se midieron los niveles de sueño, estrés, depresión, el tiempo que pasaban viendo la televisión y frente a la pantalla del ordenador y cómo correlacionaban estas variables con la pérdida de peso, las personas con menores niveles de estrés que dormían más de 6 horas, pero no más de 8, eran más propensas a perder  4,5 kilogramos de peso.

De hecho, casi tres cuartas partes de este grupo continuó el estudio en su segunda fase y fueron dos veces más propensos a tener éxito que aquellos con mayores niveles de estrés y menos de 6 horas de sueño nocturno.

Según explica Charles Elder, director del trabajo, «este estudio sugiere que cuando las personas están intentando perder peso, deberían intentar dormir lo suficiente y reducir su estrés. Algunas personas podrían necesitar disminuir sus agendas y acostarse antes. Para otras el ejercicio podría reducir el estrés y ayudarles a dormir mejor. Las técnicas mente-cuerpo como la meditación también podrían ser útiles para determinadas personas«.

Aunque los resultados de este trabajo no pueden aplicarse todavía a todas las  personas que quieren perder peso, si que puede hacernos pensar en que para perder peso, además de una dieta equilibrada y algo de ejercicio, también es importante tener en cuenta llevar una vida relajada, intentar evitar el estrés, practicando alguna técnica de meditación, relajación o cuerpo-mente, e intentar tener un sueño reparador como mínimo de 6 horas cada día (bueno, mejor dicho, cada noche!!).

La Asociación Mundial de Medicina del Sueño (World Association Sleep Medicine) ha publicado un decálogo para dormir bien “con recomendaciones sencillas y fáciles de poner en práctica”. Vamos a recordarla resumidamente:

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1.     Establecer un horario regular de acostarse y levantarse. (E intentar cumplirlo).

2.     Si se tiene el hábito de hacer siestas, éstas no deben durar más de 45 minutos (Lo ideal es veinte minutos).

3.     Evitar tomar alcohol y fumar 4 horas antes de ir a la cama. (El último cigarrillo de antes de acostarse no es tan bueno como parece. Aunque ningún cigarrillo es saludable, claro está….).

4.     Evitar tomar cafeína 6 horas antes de acostarse (café, té, colas, chocolate).

5.     Evitar tomar comidas picantes, pesadas o con mucho azúcar 4 horas antes de acostarse.

6.     Realizar ejercicio regular, pero nunca justo antes de acostarse (ahí puedo decir que efectivamente, el sueño se desvanece, ya que nuestro cuerpo todavía puede estar en forma “acelerada” debido al ejercicio)

7.     Dormir en una cama confortable (Eso es lógico, claro).

8.     Utilizar una temperatura adecuada para dormir y tener la habitación bien ventilada. (Ni mucho frío, ni mucho calor).

9.     Eliminar al máximo el ruido y la luz de la habitación. (A veces es difícil, pero se puede optar por tapones en los oídos y/o máscaras en los ojos).

10.  Reservar la habitación sólo para el sueño. No como espacio de trabajo u ocio. (Mejor evitar ordenadores, móviles y otros dispositivos).

¿Y vosotros? ¿Estáis pensando en perder algo de peso? ¿Creéis que el sueño y el estrés pueden ser una influencia positiva a la hora de conseguir el objetivo deseado? ¿Consideráis que dormís las suficientes horas diarias? ¿Practicáis alguna técnica cuerpo-mente? Estaré encantada de leer vuestros comentarios

Besos desde mi blog!!!

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