Ya he hablado varias veces sobre ello, pero como es un tema muy recurrente en mi consulta, voy a dedicar un post más sobre el tema. Comida y emociones.
Hay un estrecho vínculo entre la comida y las emociones. De hecho, la ansiedad tiene ciertas manifestaciones físicas en el organismo que podrían explicar la mayor necesidad de comer.
La ansiedad que genera el estrés, la monotonía de una vida cotidiana (por ejemplo ahora que estamos a punto de acabar las vacaciones de verano y enfrentarnos al nuevo curso escolar o temporada otoñal, tiempo proclive para los «bajones emocionales»), las frustraciones o hasta la propia gratificación de los logros alcanzados, lleva a muchas personas a comer, para así calmar dicha sensación. ¿Os habéis sentido en esta situación alguna vez?

Es cierto que la comida alivia, pero cuando las tensiones de la vida llevan a un ataque de ansiedad, no es recomendable que la comida consumida produzca más ansiedad.
¿Pero por qué ocurre esto?
Con la ansiedad, crecen los niveles de adrenalina. Dicho aumento, reduce la capacidad para el autocontrol, lo que os puede hacer más susceptibles de seguir comportamientos malsanos como fumar más o comer demasiado. La serotonina, un neurotransmisor cerebral relacionado con el ánimo, participa en el control del apetito.
Los bajos niveles de la misma se relacionan con una mayor ansiedad por comer, sobre todo, dulces. Y ahí empieza el problema.
Otro de los principales enemigos de la ansiedad es la sensación de hambre producida por llevar muchas horas sin probar bocado.
Aquellos que desayunan escasamente, toman un almuerzo frugal y no meriendan, muchas veces llegan a la hora de la cena con un apetito feroz, (su nivel de glucosa en sangre está baja), y con la necesidad de comer compulsivamente.
Además y por lo general, en estos casos, suele apetecer comer alimentos energéticos como el chocolate. Ha comenzado el círculo vicioso.
¿Qué se puede hacer para evitarlo?
El


Aunque inicialmente se creyó que era una vitamina del complejo B, esto se descartó porque el cuerpo puede producir suficiente ácido alfa lipoico como para impedir una patología reconocible por deficiencia.
Principales funciones corporales
Es un nutriente raro en el sentido de que es compatible con –y soluble en– componentes del cuerpo cuya base sea indistintamente agua o grasas. Su grado de
El nerolí es uno de los nombres que se le atribuyen al aceite esencial que se extrae de la flor del naranjo amargo. De este mismo árbol (Citrus aurautium) también se obtienen otros dos aceites esenciales, usados en cosmética y aromaterapia: el aceite de naranja extraído de la fruta y/o cáscara de la misma, y el aceite extraído de las hojas de naranjo, o petitgrain (como se conoce en Francia).
Tradicionalmente, la flor de naranjo (o flor de azahar) simboliza la pureza, por lo que se ha utilizado durante décadas (sobre todo en los pueblos del Mediterráneo) para componer el ramo de las novias, ya que además de su simbología, el aroma de la flor de naranjo les ejercía un poder calmante que ayudaba a aliviar la tensión nerviosa del día del enlace matrimonial.
En gran parte, lo que nos llevamos al estómago tiene la culpa. Más comida, bebida, (Muchas veces precisamente nada saludable), falta de ejercicio…. O bien por causas genéticas. Sí, también podría ser. Cada cuerpo es diferente.
Un estudio publicado en la revista International Journal of Obesity, sugiere que cuando las personas están intentando perder peso, deberían intentar dormir lo suficiente y reducir su estrés. Algunas personas podrían necesitar disminuir sus agendas y acostarse antes. Para otras el ejercicio podría reducir el estrés y ayudarles a dormir mejor. Las técnicas mente-cuerpo como la meditación también podrían ser útiles para determinadas personas.
Desde los tiempos del antiguo Egipto, una sonrisa blanca ha sido un símbolo de belleza, atracción y socialización. ¿O acaso no opináis lo mismo? Algunas personas (afortunadamente no todas) evitan sonreír abiertamente por temor a mostrar sus dientes amarillos o malformados.
Los bebés con un mes de edad aproximadamente aprenden instintivamente que cuando sonríen logran un ambiente más positivo a su alrededor. Este instinto se mantiene durante los primeros años de vida, ya que la sonrisa les facilita la interacción y los juegos con otros niños y su relación con los adultos.
Tomando como base un ejemplo, aquí en occidente, solemos elegir el
Karma Yoga:
Jñana Yoga:
Por eso, mi pregunta: ¿Se puede fortalecer o entrenar la fuerza de voluntad de las personas? ¿Cómo podríamos aplicar la ciencia a esta virtud humana? (Si acaso se puede).
Hay algunos estudios que hablan sobre la fuerza de voluntad como si fuera un músculo más del organismo, el cual se agota por su uso excesivo (agujetas incluidas) y requiere de nutrientes (que encontraremos en los alimentos) para reponerse de la fatiga diaria. Metáfora o no, estos estudios tienen su lado de verdad.
Hace ya algunos años que creé la
Siguiendo con estas premisas, el dharma (gran desconocido para muchos) tiene que ver con la búsqueda de la pasión, ya sea algo que te impulsa, algo en lo que eres bueno y/o algo que te satisface.